Viernes, 17 de Enero 2020
Cultura | Al pintor le gustaba más pintar retratos y figuras humanas

Gran exhibición de paisajes de van Gogh

La muestra, titulada ``Vincent van Gogh entre la Tierra y el Cielo'', aborda por primera vez exclusivamente sus paisajes

Por: AP

BASILEA, SUIZA.- A Vincent van Gogh le gustaba más pintar retratos y figuras humanas, pero fueron sus paisajes los que desataron una revolución en el arte.

Setenta de esos paisajes, incluidos trabajos importantes que jamás habían sido exhibidos en público, son presentados en una ambiciosa muestra en el Kunstmuseum de Basilea, descrita como ``el acontecimiento del año en el arte europeo''.

La muestra, titulada ``Vincent van Gogh entre la Tierra y el Cielo'', aborda por primera vez exclusivamente sus paisajes, el tema más común de su obra. Los organizadores esperan que más de medio millón de personas visiten el museo de aquí al 27 de septiembre, en que se clausura la exhibición.

La muestra incluye obras prestadas por museos de Estados Unidos, Japón, Israel y siete países europeos, además de varios coleccionistas privados. El director del Kunstmuseum Bernhard Mendes Buergi, quien es además uno de los comisarios de la exhibición, dijo que ``es realmente extraordinario que se haya permitido que esos trabajos vengan a Basilea''.

El valor total de las obras para los seguros es de más de 2.000 millones de dólares. Y los costos de la exhibición son igualmente altos.

Buergi dijo que el proyecto no hubiera sido posible sin el auspicio de UBS, el banco más grande de Suiza, que aportó su dinero antes de pasar a ser una de las principales víctimas de la debacle financiera del último año. UBS depende hoy de subsidios del gobierno para sobrevivir.

La muestra abarca todas las etapas por las que pasó van Gogh en sus paisajes. Las obras reflejan los continuos cambios en el estado mental del artista, que alternó momentos de esperanza con períodos de dudas y desesperación que terminaron llevándolo al suicidio cuando tenía 37 años.

``Van Gogh fue un artista que se forjó una identidad autodestruyéndose'', señaló el prominente historiador del arte Gottfried Boehm en el catálogo de la exhibición. Acotó que van Gogh bebió con el mismo exceso con que buscó ``expresar al máximo el poder evocativo del color''.

Tonos sombríos dominan los paisajes de la primera época. Incluso el primero de la muestra de Basilea, ``Camas de flores en Holanda'', de abril de 1883, irradia una atmósfera oscura a pesar del cielo azul. El visitante se lleva la misma impresión de un cuadro que van Gogh pintó al año siguiente de la torre de la iglesia donde su padre, un pastor calvinista, daba sus sermones dominicales.

Su hermano Theo, quien vendía cuadros en París y lo mantuvo toda su vida, lo convenció de dejar de lado ese tono sombrío si quería ser un pintor moderno respetado.

En 1880, van Gogh fue a vivir con su hermano en París, donde Theo lo puso en contacto con Claude Monet y otros impresionistas exitosos. En los dos años que pasó en la capital francesa su estilo cambió profundamente y comenzó a usar colores más brillantes y una técnica distinta. Lo que más llama la atención al público es tal vez la pintura multicolor ``Celebración del 14 de julio'', con pinceladas gruesas, totalmente nuevas.

Van Gogh le daba sus paisajes a Theo a cambio del dinero que su hermano le pasaba. Vincent dijo en numerosas ocasiones que prefería pintar figuras, pero seguramente Theo le insistió en que hiciese paisajes, que eran lo que más se vendía.

Van Gogh cambió de parecer cuando se fue a Arles, en el sur de Francia, a principios de 1888. El sol primaveral intensificó los colores de sus cuadros. La muestra contiene varios ejemplos acabados de la nueva actitud del pintor. Hay una serie de cuadros de plantaciones de maíz y de cosechas.

Un repentino cambio en su estado mental, que nunca había sido demasiado estable, provocó la crisis de la Navidad de 1888 en la que se rebanó una oreja.

Una veintena de cuadros de su período en Arles evidencian ese estado depresivo, incluido ``Paisaje bajo un cielo tormentoso'', con nubes amenazantes. Lo pintó en mayo de 1888, pocos días antes de internarse él mismo en un asilo de Saint-Remy, donde los granjeros le decían ``el pelirrojo loco''.

Curiosamente, ese puede haber sido el momento más productivo de su carrera. Entre las obras que pintó allí figura ``Los Cipreses'', prestada por el Museo Metropolitano de Nueva York. Pintó ese cuadro desde la ventana de la habitación donde estuvo encerrado varios meses.

Tras una nueva recaída, su hermano lo convenció de que se hiciese ver por un homeópata, el doctor Paul Gachet de Auvers, pueblo al norte de París. Allí van Gogh trabajó a un ritmo frenético y completó 75 cuadros en 70 días. Diez de ellos, todos paisajes, son parte de la muestra de Basilea. Fueron pintados pocos días antes de que van Gogh se pegara un tiro en el pecho, el 27 de julio de 1890. Falleció dos días después.

Temas

Lee También