Jueves, 16 de Octubre 2025
Cultura | La Fundación del Centro Histórico y cumple cuatro años de trabajar con el arte contemporáneo

Expresiones sobre los espacios

Un grupo de artistas plásticos y arquitectos contemporáneos mexicanos proyectarán su visión sobre los espacios

Por: SUN

CIUDAD DE MÉXICO.- Una habitación con más de 5 mil globos blancos que guardan el aire de muchas personas, además de una jaula de ropa -instalación inspirada en el surrealismo-, forman parte de la exposición Traslaciones, que presenta el espacio de arte Casa Vecina del Centro Histórico, del 7 de octubre al 27 de enero del 2010.

Casa Vecina pertenece a la parte cultural de la Fundación del Centro Histórico y cumple cuatro años de trabajar con el arte contemporáneo de creadores jóvenes. Ahora exhibe esta muestra en donde se expresan diferentes puntos de vista sobre el espacio interior.

“Traslaciones surgió a partir de una invitación que realicé a arquitectos mexicanos para que dieran a conocer al público su punto de vista sobre este espacio alternativo.

“Los creativos venían, elegían su habitación y me hacían una propuesta. Todos experimentaban con el espacio y transmitían una idea. Se llama Traslaciones porque el arte y la arquitectura son disciplinas cercanas y una gira en torno a otra, tienen un esquema en común: el arquitecto tiene un terreno que es el espacio, una obra que es un edifico y una persona que es el usuario”, expresa Chloé Fricout curadora de la muestra.

Todas las habitaciones de Casa Vecina fueron ocupadas por cada uno de los profesionales en las que desarrollaron su obra, para hacer pensar, reflexionar y analizar lo que es el espacio.

Las propuestas

Cápsulas del tiempo es el nombre de la sala creada por DCPP+Hernán Betanzos. Los autores describen su obra como una intervención basada en la idea de que cualquier lugar es un llenado de aires. Cada visitante puede caminar por el espacio, inflar un globo y dejarlo en la sala.

“Tratamos de expresar algo sin elementos artísticos (por eso los globos). Sin los elementos que manejamos día a día podemos hacer evidente el espacio y reflexionar acerca de éste, que es nuestra materia prima como arquitectos.

“Son aproximadamente 5 mil globos; es hacer conciencia de un espacio lleno de vacío, el proceso de inflado de globos recuerda a la infancia. Tienes que dejar tu aire en este espacio. La intención es que fuera participativo, mucha gente forma parte del proyecto sin más herramientas que su boca”, dijo Hernán Betanzoz, arquitecto participante.

Jorge Ambrosí creó Asociaciones 1, una serie de intervenciones basada en la idea que cada uno vive un espacio según el conjunto de imágenes, recuerdos y sensaciones que surgen al experimentarlo.

En dicha pieza, el autor colocó una torre de madera que abarca la mayoría del espacio, de suelo a techo, e invita a los espectadores a rodearla sin poder entrar.

“Aquí surge una sensación parecida a la que experimentas cuando entras al comedor de casa de un amigo, tienes muchas emociones; la idea que transmitió es cómo delimitas el espacio, cómo lo piensas. La torre pesa una tonelada, no hay pegamento es un juego de Lego”, describe la curadora.

Por su parte el arquitecto y diseñador industrial Iván Hernández tituló su habitación como Herramientas espaciales. Se trata de una obra negra bajo encargo. Al recurrir a herramientas como el plomo, el nivel y el tiralíneas, el arquitecto busca subrayar la incongruencia de pensar la geometría como un absoluto en el cual se basa la arquitectura y considera esta última como materia viva e imperfecta que cambia de forma ineludible.

Hernández mencionó que se acercó al espacio desde el punto de vista arquitectónico, realizando un levantamiento de obra para saber cómo está el edificio. Lo hizo para ir descubriendo la pared, para ver de qué está hecha su estructura y haciendo ver que la geometría es una ciencia exacta y la arquitectura no.

“Para ello instaló unas pequeñas pesas de plomo que cuelgan con hilos desde el techo y que corren paralelas a la pared, así se demuestra que la pared no está derecha y que, junto con el techo, se mueve constantemente. Con esto Iván comprobó que acercarse al espacio es entender que el edificio tiene su propia vida y que está en constante movimiento aunque éste sea imperceptible”, dijo la curadora.

El artista Santiago Borja presenta su instalación El efecto Breton, en el que propone un sutil desplazamiento visual: una jaula donde se tiende ropa, que es visiblemente normal, se presenta en escorzo según el punto de vista elegido.

La jaula se encuentra instalada en la azotea de un edificio vecino, la obra se ve desde la calle y desde la azotea de Casa Vecina, mirador ocasional de una discreta escenografía urbana.

A la par de la muestra Traslaciones, en Casa Vecina se presentan las obras de artistas como Cynthia Yee, Miguel G. Counahan, Ernesto Alva y Emmanuel Gómez Arias, además de las piezas de Marco Castillo que llevan por título El luchador.

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