Viernes, 10 de Octubre 2025
Cultura | La exposición estará hasta el 5 de Enero del 2010

Exposición de Nueva york llegá a Puebla

Se muestra una visión de conjunto de lo que había sido el arte performativo en América

Por: SUN

PUEBLA, PUEBLA.-Tras haberse exhibido en el Museo Carrillo Gil de la ciudad de México, la muestra llega a Puebla para mostrar al público un registro fotográfico, de video y algunos objetos, de cuatro décadas de happennings, acciones, eventos y performances, así como de los grupos y artistas que impulsaron esa otra forma de hacer arte.

Esto es un poco de lo que muestra la exposición Arte no es vida: acciones por artistas de  América, 1960-2000, muestra organizada por el Museo del Barrio de Nueva York, que desde esta semana se exhibe en el Museo Amparo de Puebla, donde permanecerá hasta el mes de enero.

Entre las décadas de 1960 y 1970 el performance fue un arte que significaba ruptura, que iba contra el establecimiento, hoy esta expresión convive como un género cercano a las más antiguas formas de arte - llámese pintura y escultura- hasta las contemporáneas -instalación, video, y media art.

El Museo del Barrio fue fundado en 1969 por el artista Rafael Montañéz Ortiz, a través de un grupo de educadores puertorriqueños. Su director actual, Julian Zugazagoitia, cuenta en entrevista telefónica desde Nueva York que la exposición surgió de la conclusión de que no había un compendio, una visión de conjunto de lo que había sido el arte performativo en América.

“No se había revisado qué tanto habían sido innovadoras estos países y cómo estaban reflejando el eco de muchas de las situaciones que se daban en Europa, en Estados Unidos, en Japón, a veces adelantándose a alguna de estas manifestaciones”.

La obra presenta de manera cronológica los nombres, las acciones, que los grupos realizaron en la región: son obras de Brasil, Argentina, Chile, México, República Dominicana, Cuba, Venezuela, Colombia.

Figuran creadores de varias generaciones, por ejemplo Tania Bruguera, Alberto Greco, Ana Mendieta, Marta Minujín, Cildo Meireles, Francis Alÿs, Coco Fusco, Regina José Galindo, Teresa Margolles, Papo Colo, Oscar Bony, Ligya Clark, Felipe Ehrenberg y Santiago Serra. Y están los grupos Grav, CADA, Tropicalia, el No Grupo o el Taller de Arte Fronterizo.

Durante cinco años Deborah Cullen, curadora de la exposición, investigó esta historia. Una primera muestra presentó el performance contemporáneo, pero luego se realizó esta exposición que tras estar en México viajará a Brasil.

“Es una historia muy rica que muestra no sólo que Latinoamérica despega, que tiene toda una creatividad y energía muy particular, que reacciona a cuestiones sociales, económicas, políticas y muy personales, sino que también refleja cómo se fue abriendo brecha para que tengamos un mejor arte contemporáneo hoy”, explica Zugazagoitia.

Una característica de la muestra es la diversidad. “No se puede reducir el arte, ni poner etiquetas por continente, por países. Lo importante es que las prácticas individuales son las que hablan”.

Por las propias características del performance, lo que se aprecia es la documentación o un registro que se hizo de acciones que en muchos casos nunca volvieron a ver. Una de éstas fue la creada por la artista plástica Marta Minujín quien en la década del ‘80 levantó un Partenón con libros que habían sido prohibidos en Argentina, su país, durante la dictadura y al final invitó a la gente a llevarse esos textos.

“La exposición es maravillosa, te permite ver circunstancias del pasado y, ver cómo los artistas lo interpretado”.

Y aunque no es sencillo trazar tendencias por lo diverso de las propuestas, el director del Museo del Barrio, señala que en México se vio primero desde el trabajo de los grupos hasta manifestaciones como las del artista plásticos Felipe Ehrenberg (1943) o de Teresa Margolles (1963), un poco más contemporáneo.

Como pasa con las formas de hacer arte, nuestra mirada ante esas obras ha cambiado: “Creo que en los años 60 hubo un arte de rompimiento, un arte de casi anti-establecimiento. Hoy los artistas contemporáneos en todas sus exploraciones utilizan el performance como un aspecto más del arco de su capacidad. Lo que rechazó la institución entonces hoy ha sido institucionalizado”.

Julian Zugazagoitia, quien destaca la museografía con que se montó la exposición en el Museo Amparo, señala que este tipo de muestras son una posibilidad de romper con el desconocimiento que tenemos de nuestras propias culturas latinas: “No ha sido fácil a pesar de que compartimos la lengua y eso facilitaría circular la información, sin embargo hoy hay proyectos que hacen más fluido ese contacto, el arte circula más”.

El Museo Amparo, se ubica en la calle 2 sur del Centro Histórico de la ciudad de Puebla. Éste albergará la exposición hasta el 5 de enero de 2010, y abre sus puertas de lunes a miércoles entre las 10 y las 18 horas.

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