Cultura | Detrás del escenario Entre cables y consolas El trabajo de sonorización en el teatro se ha modificado de forma radical con el paso del tiempo Por: EL INFORMADOR 15 de abril de 2009 - 01:56 hs GUADALAJARA, JALISCO.- El foro teatral La Gruta tiene una entrada especial por uno de los pasillos de las oficinas del Centro Cultural Helénico. Es una angosta escalera de caracol que conecta a los administrativos con los técnicos. Al llegar al final de la escalinata se encuentra la cabina del foro. Frente a ella está el escenario y en él, varios hombres desmontan la escenografía de la obra El oeste solitario, mientras otros técnicos escuchan las solicitudes de un director que les pide algunas adecuaciones de luz y espacio para un próximo montaje. Noe Sánchez, asistente de tramoya y encargado de audio del foro, ayuda a guardar los elementos que construyeron la obra del día anterior. Entre cables, baterías y consolas, platica sobre su oficio, el acercamiento al teatro y sus herramientas de trabajo: una consola de audio y un libreto de la obra con indicaciones de entradas de ruidos que van desde un relámpago hasta un bebé que llora. Pero la sonorización no siempre fue igual. Los efectos auditivos han sido uno de los elementos teatrales que se ha transformado radicalmente a través de la historia del teatro. Antes se producía el efecto de lluvia con la ayuda de dos puñados de semillas en la tapa de una caja de madera, se agitaba un trozo de hojalata para dar la impresión de trueno y se golpeaban fuertemente dos mitades de cocos sobre una mesa para imitar el galope de un caballo. A finales del siglo XIX, Thomas Alva Edison inventó el fonógrafo, aparato que revolucionó la reproducción de sonidos y que permitió grabar música, voz y sonidos reales. En el teatro, se utilizó el fonógrafo para reproducir discos con efectos sonoros, pero tenía un inconveniente: dependía de la suavidad con la que el encargado pusiera la aguja sobre la superficie del disco, ya que si se colocaba la aguja aceleradamente, el ruido generado distraía y molestaba al público. Actualmente, las consolas insertan sonidos que permiten crear una atmósfera conveniente a la puesta en escena, como el sonido del cantar de un gallo, que se interpreta como el amanecer del día o el ruido de los grillos cuando frotan sus patas, que da la sensación de noche. Con la aparición de las consolas de audio, se puede regular la intensidad del sonido y crear toda clase de ruidos raros, que dejan que la imaginación explote. En La Gruta, los creativos de un montaje normalmente llevan los sonidos que requieren grabados, pero cuando no los tienen, le piden a Noe Sánchez que busque el efecto requerido, en un disco compacto que tiene en el foro, con toda clase de sonidos, desde una locomotora hasta una gran explosión. Inició como tramoyista, pero se ha acercado al audio por esa curiosidad con la que el teatro atrapa a los partícipes a adentrarse y conocer más sobre lo que constituye, genera y reinventa la acción teatral de cada montaje. Cuenta que su formación es completamente empírica y que ha ido aprendiendo con la práctica diaria y las dificultades que se le presentan, pero confía en poder asistir a algún curso para adentrarse más en su oficio. Temas Artes Escénicas Teatro Lee También Pequeñas grandes aventuras en las Fiestas de Octubre La UdeG celebra centenario de su refundación con un homenaje a sus figuras destacadas Los mejores eventos de entretenimiento del 10 al 16 de octubre de 2025 Lista de conciertos en Guadalajara que están al 2x1 en Ticketmaster Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones