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Viernes, 18 de Enero 2019

Algoritmos de la esperanza

Gracias al concepto que desarrolla la campaña “7-14-21”, se realiza una red de donación renal pareada

Por: Norma Gutiérrez

Arturo Dib Kuri. El director general de Pro Renal habla sobre cómo generar la cadena de trasplantes de riñón más grande que se haya hecho en México. ESPECIAL

Arturo Dib Kuri. El director general de Pro Renal habla sobre cómo generar la cadena de trasplantes de riñón más grande que se haya hecho en México. ESPECIAL

A través de la campaña “7-14-21” (7 pacientes, 14 beneficiados, 21 semanas), el Pro Renal: Centro Mexicano Pro Donación Renal A.C. impulsa y promueve la donación de órganos, en especial, a pacientes que padecen complicaciones renales y requieren con urgencia de un trasplante.

Sin embargo, el doctor Arturo Dib Kuri, director general de Pro Renal, señala que el trasplante puede complicarse por factores fuera del alcance de los médicos, de los mismos pacientes y sus donantes, quienes suelen ser con frecuencia familiares y personas cercanas, siendo la incompatibilidad una de las principales causas para que el trasplante no se concrete aunque existen de por medio las características y recursos médicos necesarios.

“Somos una asociación sin fines de lucro que nació hace año y medio con la intención de promover entre los pacientes con insuficiencia renal crónica terminal la posibilidad de que tengan esperanza de un trasplante mediante la donación pareada. La enfermedad renal es muy grave que cada vez es más frecuente”.

Añade que este padecimiento ocupa el quinto lugar entre las principales causas de muerte, agravándose también al ser una enfermedad que es silenciosa que deriva en un diagnóstico tardío cuando es complejo revertir el daño del riñón afectado principalmente por causas como la diabetes mellitus, desarrollo de anticuerpos, hipertensión arterial, situaciones congénitos o hasta automedicación, por ejemplo.

“En México hay aproximadamente 100 mil pacientes que tienen insuficiencia renal terminal en hemodiálisis o en algún tipo. Al ser silenciosa hay cerca de 12 millones de mexicanos que no saben que tienen esta enfermedad avanzando”.

Es por ello la importancia de esta campaña que apuesta por la creación de una red de donación pareada, que tomando como base a la tecnología, ofrece una opción que puede salvar miles de vidas mediante la identificación de parejas de receptor/donante vivo que sean compatibles aun así no sean no relacionadas entre sí por parentesco, cercanía de amistad, incluso, se encuentren en ciudades diferentes.

“Estamos creando la base de datos de personas que se puedan incorporar a nuestro proyecto que está basando con colaboración de Alvin Roth, que nos ha donado la bases para tener este algoritmo, ahora hacemos un registro inicial, ya tenemos 300 pacientes con sus posibles donadores con procesos de estudios y comprobar que el donador esté sano y el paciente tenga las características para ser candidato”.

Proceso. En esta gran cadena de esperanza, el Donante Cero (D0) dona su riñón al Receptor 1 (R1), el Donante 1 (D1) hace lo propio con el Receptor 2 (R2), el Donante 2 (D2) con el Receptor 3 (R3), mientras que el Donante 3 cierra la cadena donando su órgano al Receptor Cero (R0).

En busca de la compatibilidad

Esta alternativa llegada a México surge ante el ingenio del doctor Alvin Roth, ganador del Premio Nobel de Economía 2012, quien desarrolló un peculiar algoritmo tecnológico que permite analizar variables genéticas para detectar con precisión la compatibilidad genética entre el donante y el receptor.

“Se busca la coincidencia genética entre individuos de diferentes grupos para encontrar quienes son candidatos a trasplante y con cuál donador. El doctor Alvin Roth ganó el Premio Nobel por desarrollar este algoritmo que se usa ya en Estados Unidos para trasplantes renales”.

El doctor Arturo Dib Kuri señala que esta sofisticada tecnología ya activada en México da una luz de esperanza a miles de mexicanos con enfermedades renales crónicas puedan aspirar a ser trasplantados por un donador vivo de manera voluntaria con el deseo de ayudar sin importar a quién. Uno de los retos que se enfrenta ante este panorama es la consolidación de una cadena y registro de posibles donares y receptores que se sumen a esta campaña.

Arturo Dib Kuri puntualiza que a través de la asociación no se realizan los trasplantes, pues ellos se encargan de asesorar a los donantes y receptores en su proceso de estudios y situaciones para dar luz verde a la compatibilidad que puedan tener y así buscar, entonces, las opciones en centros médicos en los que posteriormente se pueda realizar el tan esperado y urgente trasplante de riñón a través de la donación renal pareada.

“No operamos a los pacientes, no hacemos trasplantes. Nosotros atendemos a los pacientes para buscar quién le puede donar a quién, pero el hospital que nos apoya es responsable del procedimiento quirúrgico. Por ejemplo, si un padre no le puede donar a su hijo por incompatibilidad entre ellos, es muy probable que pueda donarle a otra persona y el hijo puede recibir el órgano de otro donar que también esté la situación de su padre”.

Sé parte de la cadena de vida

Visita www.pro-renal.com para más información. Tu ayuda es valiosa, ya que con tu aportación se podrá cubrir los estudios de compatibilidad y los gastos de la cirugía, hospitalización y generales para la realización de 7 trasplantes renales. Se cuenta con 21 semanas para hacerlo posible debido a la complejidad de los trasplantes.

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