Sábado, 29 de Febrero 2020

Viajar con las letras

La Hacienda Sotuta de Peón, a menos de una hora de Mérida, ofrece a los visitantes un paseo por la historia de México

Por: Jorge Pérez

El esfuerzo humano detrás de la producción henequenera sigue siendo impresionante.

El esfuerzo humano detrás de la producción henequenera sigue siendo impresionante.

El esfuerzo detrás del montaje.

El esfuerzo detrás del montaje.

Francisco Martín Moreno. El autor retoma una fase histórica clave en su libro.

Francisco Martín Moreno. El autor retoma una fase histórica clave en su libro.

Los libros siempre han sido la mejor manera para “viajar” en el tiempo, sobre todo cuando se trata de novelas ubicadas en otro periodo histórico. El turismo también es otro modo de irnos atrás en las décadas, cuando visitamos espacios antiguos que guardan un sinfín de historias.

Junto con el escritor e historiador Francisco Martín Moreno visitamos Sotuta de Peón, una hacienda henequenera que continúa en actividades, a menos de una hora de Mérida. El autor recién publicó “México esclavizado” (editado bajo el sello de Planeta), una novela que se remonta al auge henequenero en la península de Yucatán, alrededor del cambio de siglo entre el XIX y el XX.

Francisco califica su nueva publicación como un libro de protesta, al señalar las injusticias con las que se sometía a los trabajadores durante la dictadura de Porfirio Díaz. En Mérida, dentro del Gran Museo del Mundo Maya, el autor presentó su novela junto al literato Ariel Avilés.

La historia de México esclavizado comienza en el extranjero, con Olegario, el hijo de un gran hacendado estudiando fuera del país. Allí conoce a Marion, una compañera de clase que lo cautiva y con quien cobrará consciencia sobre las injusticias que se viven alrededor del mundo por la esclavitud, supuestamente ya abolida. Olegario y Marion visitan México para constatar la situación en las haciendas del padre: como en el resto de la península, las tiendas de raya, las condiciones inhumanas y la injusticia avalada por el gobierno y el clero son el pan de cada día.

En la península, la producción de henequén representó una fuente de ingresos que creció exponencialmente gracias a las exportaciones. Con el pretexto de producir el llamado “oro verde”, unas 1200 haciendas henequeneras, explotaron a unos cien mil trabajadores, afirmó Martín Moreno. El comienzo de la debacle de la industria fue la reforma agraria de 1937, cuando se repartió la tierra: Sotuta de Peón perdió un 90% de sus hectáreas. Para Francisco, una evidencia del fracaso de la reforma fue la consecuente migración de 10 millones de trabajadores del campo, que se fueron a Estados Unidos entre 1940 y 1965.

En la Hacienda Sotuta de Peón nos podemos asomar a cómo se trabajaba el henequén para producir cuerdas, principalmente (aunque la exportación a Estados Unidos era de la fibra sin trabajar, en pacas). Para ejemplificar la evolución de la industria, el recorrido en la hacienda contempla el método de manera manual y con máquinas: el peinado de la fibra (que representa solo el 10% del henequén: el resto se recicla), el prensado (en caso de que se vendiera sin trabajar), el hilado, las máquinas cordoneras, boleras y jarcieras.

El henequén, además de servir para extraer la fibra, puede destilarse de una manera similar al tequila. Al ser también un agave, su producto es también una suerte de mezcal, que en la región se le conoce como sisal. En la hacienda Sotuta de Peón una especialidad son las margaritas preparadas con este licor. Su barra se ubica justo en un área de descanso, al exterior de un pequeño cenote que está habilitado para que los visitantes se sumerjan en sus aguas cristalinas.

Al visitar la hacienda también echamos un vistazo a cómo se vivía en aquel entonces, pues las habitaciones de la construcción todavía guardan los muebles de la época, en su mayoría fabricados en Europa o con material importado. Eso se debe a que los grandes buques que se llevaban las pacas de la fibra de henequén regresaban cargados con diversas mercancías.

La Hacienda Sotuta de Peón está abierta para las visitas turísticas, con el atractivo de ser un museo vivo del henequén. La recomendación es acompañar el viaje con la lectura de “México esclavizado” de Francisco Martín Moreno, para recorrer físicamente esos ambientes narrados en su novela.

¿Qué debes descubrir?

Entre las maravillas que podrás descubrir en la Hacienda Sotuta de Peón está su hotel y un restaurante con los mejores platillos de la gastronomía yucateca. La hacienda también ofrece sus servicios para organizar fiestas y bodas, así como retiros.
Descubre más de este bello destino consultando la página de internet www.haciendaviva.com o al teléfono (999) 941 64 31.

¡A volar!

Desde Guadalajara, la mejor forma de llegar a Mérida es en avión. Las líneas aéreas que ofrecen el servicio de traslado son Viva Aerobús (directo) e Interjet (directo).

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