Viernes, 07 de Agosto 2020

Hay estrés bueno y estrés malo; aprende a identificarlos

La doctora María del Pilar Sotomayor Sánchez, colaboradora en Pronokal Group México, habla sobre el tema

Por: El Informador

Estrés crónico. Para solucionar este problema es necesario que la persona organice su día a día con actividades que le permitan estar en movimiento. ESPECIAL

Estrés crónico. Para solucionar este problema es necesario que la persona organice su día a día con actividades que le permitan estar en movimiento. ESPECIAL

Desarrollarse en este mundo que cambia a cada instante implica una tensión constante que se traduce en estrés, el cual puede ser bueno o malo, el primero tiene que ver con descargas de adrenalina que pueden ser positivas como la felicidad y la sorpresa, el segundo tiene que ver más con cuestiones aprehensivas que de no controlarse pueden convertirse en ansiedad o depresión.

Al respecto, la doctora María del Pilar Sotomayor Sánchez, especialista en nutrición y colaboradora en Pronokal Group México, habla más sobre el tema para aprender a identificar las emociones que causan el estrés tanto positivo como el negativo. “La definición del estrés es un sentimiento de tensión física o emocional y lo podemos dividir en dos tipos, el agudo o bueno, y el crónico o malo”.

El estrés bueno es una reacción del cuerpo ante un desafío o demanda, expone la doctora. “El estrés agudo es de periodos cortos de emoción, por ejemplo, si le diste el anillo a la novia y ella se estresó, pero para bien, o estás programando las vacaciones de tu vida y estás reservando vuelos y lugares que quieres visitar, o vas manejando y ocurre que se te atraviesa una persona y tienes que frenar, eso genera también estrés, se secreta adrenalina, el cuerpo reacciona a las emociones que se le presentan”.

Señala que básicamente el estrés bueno es felicidad porque mantiene a la persona contenta y entusiasta y genera una armonización cerebralmente hablando. “Cuando pasamos al estrés crónico o de tipo malo, este se refiere a periodos más prolongados, por ejemplo, después del anillo, un mal matrimonio y problemas económicos, en resumen, es todo lo que dura más días, semanas, meses o años inclusive”. Pone de contexto la doctora la actual cuarentena donde muchas personas se quedaron sin empleo y tienen que quedarse más tiempo en casa y esto puede generar discusiones y malos entendidos en familia.

“Y ahí es cuando entran otras sustancias orgánicas en desorden para ponernos actuar de manera depresiva o ansiosa”. Las sustancias que se elevan con el estrés malo son el cortisol y la insulina. “El cortisol elevado nos hace que comamos un poco más y si se eleva la insulina nos puede condicionar otro tipo de problemas a nivel salud”. Las personas que padecen un estrés malo pueden padecer de presión elevada, hipertensión, problemas en la piel, alteraciones en la menstruación, colitis y dolor de cuello.

Si el individuo no regula sus emociones tras padecer el estrés crónico, puede desarrollar depresión o ansiedad. Dentro de la depresión la persona va a querer estar dormida, no va a querer comer, no tendrá ganas de bañarse y no querrá hablar con nadie. Con la ansiedad, la gente tendrá el sentido de alerta muy despierto mediante pensamientos catastróficos y esto también los puede motivar a comer en exceso y subir de peso, entre otros problemas más.

Para regular al estrés crónico, la doctora propone que la persona organice su día a día con actividades que le permitan estar en constante movimiento, no solo para ejercitar el cuerpo, también la mente, además de llevar una correcta alimentación, la cual debe ser balanceada para que permita la oxigenación en el cuerpo. Y si al individuo en cuestión le es complicado llevar un estilo de vida saludable o en armonía, entonces tendrá que buscar ayuda profesional que lo incentive a sentirse mejor.

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