La noche se cierne sobre Bilbao. Luego de un día de explorar la ciudad del País Vasco, su belleza arquitectónica y sus rincones culturales, el estómago reclama su paga. Desmenuzo las opciones mientras el aroma a tapas invade mis sentidos, las copas de vino chocan a la distancia y las cañas de cerveza se sirven por aquí y por allá. Son cientos de opciones en el corazón de la urbe, pero una fuerza misteriosa me encamina en una dirección: Bar Ledesma.La carta luce espléndida ante mis ojos. Lo confieso, pensaba en llegar y pedir una tapa y huir, pero de repente las opciones y los sabores lucen infinitos. Los bocadillos en la barra lucen seductores: Los ibéricos (jamón de bellota, lomo de bellota y salchichón ibérico como protagonistas) son los primeros que magnetizan mi atención. Su tamaño discreto va perfecto con una copa de vino Rioja o una cerveza fría.Estoy lejos de casa, pero el ambiente me recuerda a México por unos instantes. En el corazón de mil conversaciones, me siento en una fonda familiar, donde las charlas y las sonrisas se intercalan con el choque de las copas y el aroma de los platillos que van y vienen. No hay tiempos para las pausas, no hay tiempo para sentir hambre.Me concentro en la carta antes de hacer mi pedido. No puedo dejar de pensar en cómo la inmensidad de opciones no encaja con lo corto de mi visita a Bilbao. Podría pasarme un mes comiendo en Bar Ledesma y no acabaría de disfrutar todas las combinaciones. Me concentro de nuevo y la tortilla de patata y las croquetas caseras me tientan con fuerza conforme me acerco a la caja. Mi estómago asiente.“Salir de tapas” en España es llegar a un lugar, disfrutar de un platillo sencillo con una bebida y de inmediato partir a otro lugar. Uno tras otro. Y sí, Bar Ledesma es uno de esos lugares a los que puedes entrar de entrada por salida en tu viaje, pero el menú es lo suficientemente seductor como para que te quedes. Los platos combinados son un magnífico ejemplo de la riquezagastronómica ibérica: Jamón ibérico con dos huevos fritos, patatas fritas y pimientos del padrón por 14 euros. O filete de ternera con ensalada (o ensaladilla rusa) y papas fritas por 11 euros. La porción es generosa. El ambiente es inmejorable.En la caja la atención es inmediata, y en cuanto notan que soy de México, la sonrisa se dibuja en la chica que me cobra unos cuantos euros. Termino disfrutando unas croquetas con una copa de vino Rioja. Es tal el hambre que me saben a gloria. Me despido del personal y ellos envían sus saludos a Guadalajara. De ambos lados queda la promesa de un reencuentro, comensal y personal. Salgo a las iluminadas calles de Bilbao, mientras la noche se cierne profunda sobre mis hombros.Desde Guadalajara, la mejor opción es tomar un vuelo a Ciudad de México. Ya en la capital del país, son varias las líneas que ofrecen el vuelo a España. ¿Recomendación personal? Iberia ofrece un servicio competente a Madrid, con conexión a Bilbao. Es cómodo y puedes disfrutar de una cena en el avión. También Aeroméxico ofrece el vuelo.Es importante planear tu vuelo. Adquiere tus boletos con tiempo, para obtener mejores tarifas. No olvides que para entrar en España solamente necesitas tu pasaporte, pero es importante que tenga al menos más de 6 meses de vigencia.Bar Ledesma se encuentra en Calle Ledesma 14, en pleno Centro de Bilbao. Su horario es de 10:00 a 02:30 horas. ¿Preguntas? Su teléfono es +34 944 24 85 77 y los encuentras en Facebook como www.facebook.com/BarLedesmaBilbao.