El Gobierno de Estados Unidos anunció una serie de acusaciones formales contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como contra funcionarios de alto nivel de su administración y mandos policiales, en el marco de una nueva ofensiva judicial vinculada a la lucha contra el crimen organizado.De acuerdo con documentos judiciales, entre los señalados se encuentran el senador Enrique Inzunza Cazarez; el exsecretario de Administración y Finanzas Enrique Díaz Vega; el vicefiscal Dámaso Castro Zaavedra; el comisario general de la Policía de Investigación Marco Antonio Almanza Avilés; el excomisario Alberto Jorge Contreras Núñez; el exsecretario de Seguridad Pública Gerardo Mérida Sánchez; el comandante José Dionisio Hipólito; el alcalde de Culiacán Juan de Dios Gámez Mendívil; y el comandante municipal Juan Valenzuela Millán.Las acusaciones sostienen que los implicados habrían abusado de sus cargos para favorecer al Cártel de Sinaloa, particularmente a la facción conocida como “Los Chapitos”. Según el expediente, los funcionarios habrían facilitado protección, filtrado información sensible de fuerzas de seguridad e incluso permitido actos de violencia a cambio de sobornos millonarios.El documento judicial detalla que los acusados participaron presuntamente en una “conspiración corrupta y violenta” para traficar drogas como fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina hacia territorio estadounidense. Asimismo, se les atribuye haber ordenado a corporaciones estatales y municipales resguardar cargamentos de droga y evitar acciones legales contra miembros del cártel.En cuanto a los cargos, Rocha Moya y la mayoría de los implicados enfrentan acusaciones por conspiración para importar narcóticos, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, así como conspiración para poseer este tipo de armamento. De ser hallados culpables por la justicia de Estados Unidos, podrían enfrentar penas de cadena perpetua o un mínimo de 40 años de prisión.El caso de Juan Valenzuela Millán, alias “Juanito”, agrava el panorama. Además de los cargos anteriores, se le acusa de secuestro con resultado de muerte y conspiración para cometer secuestro en un caso relacionado con Alexander Meza León, quien, según autoridades estadounidenses, colaboraba con la Administración para el Control de Drogas.Las autoridades estadounidenses sostienen que, a cambio de su colaboración, los acusados habrían recibido colectivamente millones de dólares provenientes del crimen organizado, consolidando así una red de protección institucional al servicio del cártel.MF