El sector educativo en México enfrenta una de sus mayores controversias tras el polémico anuncio de Mario Delgado, secretario de Educación Pública, de reducir drásticamente el calendario escolar. La medida, que pretendía recortar 40 días de clases bajo el argumento de mitigar la ola de calor y facilitar la movilidad durante la Copa del Mundo 2026, ha provocado un choque frontal con la Presidencia y un rechazo social generalizado.De acuerdo con el análisis del periodista Raymundo Riva Palacio, esta decisión no fue un consenso técnico, sino una "componenda política" diseñada para auxiliar a la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, ante su incapacidad para gestionar la movilidad en la capital durante la justa deportiva.El anuncio de la SEP, que reducía el ciclo a apenas 158 días efectivos, se dio sin el aval de la Presidenta Claudia Sheinbaum. Según fuentes cercanas a Palacio Nacional, la Mandataria reclamó directamente a Delgado el mismo jueves del anuncio, advirtiéndole que sería desmentido públicamente."La Presidenta, que no sabía nada de la recalendarización, le reclamó a Delgado el mismo jueves del anuncio y le dijo que lo iba a desmentir el viernes, como sucedió", señala Riva Palacio en su columna.A pesar de que Delgado intentó justificar la medida alegando que era una propuesta de los estados, entidades como Guanajuato, Jalisco y Nuevo León desmintieron la versión y desafiaron la instrucción federal, asegurando que mantendrían sus calendarios originales.La crítica central de la opinión periodística radica en la contradicción de un gobierno que proclama "primero los pobres", pero sacrifica el aprendizaje en uno de los sistemas educativos más rezagados de la OCDE. La intención de cerrar escuelas para evitar el tráfico vehicular refleja, según el autor, una falta de infraestructura y capacidad gubernamental."Le resulta más fácil cerrar escuelas que gobernar. El mensaje es demoledor. Mientras Singapur, Corea del Sur o Polonia compiten por aumentar horas efectivas de enseñanza, México discute cómo perderlas", afirma el texto.La columna enfatiza que la verdadera razón detrás de este "disparate" es el temor de Brugada a un colapso vial en la CDMX, especialmente tras los problemas logísticos observados en eventos recientes en el Estadio Banorte.El episodio ha dejado al descubierto un desorden en el gabinete federal. Aunque la rebelión de Delgado podría ser motivo de cese, Riva Palacio sugiere que su permanencia está ligada a factores externos, como la protección frente a posibles investigaciones de Estados Unidos.Finalmente, el análisis advierte que, mientras el Gobierno de México busca proyectar una imagen de modernidad y estabilidad ante el mundo con la tercera sede mundialista, la realidad de las escuelas —muchas sin electricidad ni agua— desmiente la narrativa oficial. El intento de usar el Mundial como "anestesia nacional" ha terminado, por ahora, en un retroceso institucional que pone en duda la prioridad educativa del régimen.Con información de Raymundo Riva Palacio* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * *OA