Este viernes, las autoridades mexicanas anunciaron el inicio de medidas estratégicas ante el golpe de una tormenta invernal que tendrá un agraviante impacto en el sur de EU y podría afectar a México en el suministro y el precio del gas natural.La secretaria de Energía (Sener) y la Comisión Federal de Electricidad (CEF) emitieron un comunicado en el que observaron que las medidas son solo preventivas “para evitar afectaciones” en el suministro eléctrico y minimizar el riesgo operativo que pueden acarrear las interrupciones en las entregas de gas natural y a una volatilidad de precios internacionales. La empresa estatal CFE precisó que cuenta con poco más de 28 mil megavatios (MW) de capacidad disponible que no requiere gas natural, mediante tecnologías como termoeléctrica convencional, carboeléctrica y energías limpias, que, según la nota, son suficientes para mantener el suministro de energía eléctrica en el país. Además, reportó que dispone de dos terminales de regasificación de gas natural licuado (GNL) con capacidad de abastecer hasta 350.000 metros cúbicos al interior del país.Para dar seguimiento a la contingencia, la CFE constituyó el Grupo Directivo de Atención de Emergencias, que se mantiene en sesión permanente para monitorear la evolución del fenómeno meteorológico, evaluar posibles afectaciones y coordinar acciones para asegurar la continuidad del suministro y, en su caso, el restablecimiento del servicio “a la brevedad”.Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló en su conferencia de prensa que, ante el anuncio del frente invernal, la CFE ha venido tomando medidas de contingencia, al recordar el impacto que tuvo una tormenta invernal en Texas en febrero de 2021 en todo el país, pero en especial en la franja fronteriza del norte.Sheinbaum también apuntó dos posibles consecuencias derivadas de la dependencia del gas natural de EU: el alza de precios y el riesgo de falta de disponibilidad del combustible, ante la alta dependencia del suministro desde EU.En 2021, la tormenta invernal que afectó a Texas causó el congelamiento de gasoductos y pozos productores, interrumpiendo el suministro de gas natural hacia México, lo que ocasionó cortes eléctricos en el norte del país y cortes programados en 12 estados, así como costos superiores a los 20 mil millones de pesos (más de mil 100 millones de dólares) durante la crisis energética y aumentos exponenciales en el costo del gas. TG