El riesgo de ser alcanzado por una descarga eléctrica atmosférica en México no es una cuestión de azar estadístico uniforme, sino que responde a patrones geográficos específicos analizados por la comunidad científica para explicar un fenómeno que, según la Secretaría de Salud, ocasionó dos mil 470 fallecimientos entre 1998 y 2021.De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) de los Estados Unidos (organismo que establece estándares globales de seguridad ante tormentas), los rayos representan una de las amenazas climáticas más subestimadas debido a su carácter súbito.En el contexto mexicano, investigadores del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han cartografiado las "zonas de riesgo" basándose en la densidad de descargas y los registros de mortalidad, determinando que la ubicación geográfica es el factor determinante en la probabilidad de un incidente. De acuerdo con el análisis de los datos de defunciones y densidad de descargas, el Estado de México se posiciona como la entidad más peligrosa del país. La atribución de este riesgo se debe a la combinación de gran altitud y climas templados húmedos.Los puntos críticos identificados son:Hablando de cifras, estos fueron los fallecimientos contabilizados por la UNAM:Al ser el Estado de México la entidad con más eventos de este tipo registrados, la Universidad explicó cuáles son los 4 municipios mexiquenses con "focos rojos": Para mitigar los efectos de este fenómeno, es fundamental comprender la física detrás de la descarga. La International Commission on Lightning Protection (ICLP), una organización internacional especializada en el estudio de los rayos sugiere que la prevención debe basarse en la regla del tiempo de respuesta. Para reducir la probabilidad de un accidente, se recomiendan los siguientes pasos técnicos: "El impacto de un rayo puede liberar una energía de hasta mil millones de julios", advierten los especialistas, subrayando que la mayoría de las víctimas en México son varones jóvenes involucrados en labores del campo o deportes a cielo abierto. La ubicación de los municipios con mayor peligro busca, precisamente, alertar a estas poblaciones para que modifiquen sus hábitos durante la temporada de lluvias.JM