Durante la última década, los autos híbridos se consolidaron como una de las opciones más atractivas para los conductores mexicanos que buscaban reducir el consumo de combustible, acceder a nuevas tecnologías y, sobre todo, aprovechar beneficios fiscales y administrativos. Sin embargo, a partir de 2026, ese panorama comenzará a modificarse de forma significativa.La Ciudad de México ya confirmó cambios clave en la vigencia del holograma Exento, uno de los principales incentivos que impulsaron la adopción de este tipo de vehículos. La medida, publicada en la Gaceta Oficial de la CDMX, podría marcar un punto de inflexión en las ventas de autos híbridos en el país.Los vehículos híbridos combinan dos fuentes de energía, generalmente un motor de combustión interna y uno eléctrico, lo que les permite ofrecer ventajas claras frente a los autos tradicionales. Entre sus principales beneficios se encuentran: Durante años, estas ventajas hicieron que los autos híbridos fueran percibidos no solo como una opción ecológica, sino también como una decisión financieramente conveniente para el usuario promedio. Hasta ahora, uno de los mayores incentivos para adquirir un auto híbrido era la posibilidad de obtener el holograma tipo Exento, el cual permitía circular sin verificación vehicular por un periodo de hasta ocho años.No obstante, a partir del primer semestre de 2026, esta condición se ajustará. Según la nueva normativa, los vehículos híbridos que accedan a este holograma mantendrán el beneficio, pero con una vigencia reducida de seis años, con la opción de renovarlo una sola vez al concluir dicho periodo.Este cambio aplica tanto para vehículos nuevos como para aquellos que tramiten el holograma por primera vez a partir de 2026, lo que implica una reducción directa en el tiempo de exención respecto a lo que se otorgaba anteriormente.La regulación vigente en México clasifica a los vehículos híbridos en dos grandes categorías:Incluye a los híbridos enchufables (PHEV) y a los vehículos de rango extendido (REEV). Estos modelos utilizan la energía eléctrica como principal fuente de propulsión y se recargan mediante una toma de corriente, mientras que el motor de combustión funciona como respaldo.Corresponde a los híbridos convencionales (HEV), que también combinan un motor eléctrico y uno de gasolina, aunque la energía eléctrica se genera durante la conducción y permite desplazamientos sin combustión en situaciones de baja demanda de potencia.Ambas categorías pueden acceder al holograma Exento, pero bajo las nuevas reglas su vigencia será de seis años.Especialistas del sector automotriz advierten que la reducción en los beneficios administrativos podría impactar directamente en la decisión de compra de los consumidores. Para muchos, la exención prolongada de verificación y otros incentivos representaban un ahorro tangible a mediano plazo.Con la nueva regulación, los autos híbridos siguen siendo una alternativa más eficiente que los vehículos de combustión tradicional, pero pierden parte del atractivo que los colocó como una opción intermedia entre los autos convencionales y los totalmente eléctricos.En paralelo, el mercado mexicano comienza a mostrar un mayor interés por los vehículos 100% eléctricos, que mantienen beneficios más amplios y se alinean con los objetivos de reducción de emisiones a largo plazo.La actualización de las reglas para los autos híbridos en 2026 refleja un ajuste en la política ambiental y de movilidad urbana en México. Aunque estos vehículos no pierden por completo sus ventajas, el recorte en la vigencia del holograma Exento podría marcar una nueva etapa en la transición hacia tecnologías de cero emisiones.Para los consumidores, el cambio implica analizar con mayor detalle qué tipo de vehículo conviene más a largo plazo, mientras que para la industria automotriz representa el reto de adaptar su oferta a un entorno regulatorio cada vez más exigente.TG