Aunque no se trató de una fuerte tormenta, sino de una breve lluvia que sorprendió a las y los habitantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara ayer lunes por la tarde, el recién inaugurado Camino Real a Colima registró encharcamientos importantes que colapsaron esta avenida por algunas horas, y por consiguiente, la avenida López Mateos, al ser ambas vías paralelas que se utilizan como desfogue del tráfico.Lo anterior, generó diversas críticas en redes sociales, puesto que se trata de una obra recientemente inaugurada, y que de hecho, todavía tiene algunos detalles por concluir.Al respecto de lo sucedido, el subsecretario de Infraestructura Social de la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública (SIOP) José María Goya, explicó que los encharcamientos no obedecieron a fallas estructurales de la obra, sino al taponamiento de bocas de tormenta por residuos arrastrados desde calles aledañas, lo que impidió el flujo adecuado del agua pluvial."En realidad, fue acumulación de basura en las bocas de tormenta lo que ocasionaron que el flujo pluvial no tuviera el tránsito adecuado por la infraestructura que tenemos prevista para lo mismo, y entonces se generaron estos encharcamientos. Ya estamos ahorita en proceso de hacer la limpieza y desazolve. Hubo mucha basura que se arrastró de calles transversales, calles aledañas, y que ocasionaron el taponamiento de estas bocas de tormenta y de la línea de drenaje pluvial", señaló el funcionario.Recordó que la intervención en esta avenida, de 11.2 kilómetros de longitud, incluyó la restitución de redes hidrosanitarias, pavimentación en concreto hidráulico, banquetas, alumbrado público y arbolado, "como parte de un proyecto integral en la zona sur de la ciudad", que también funciona como una de las principales rutas de ingreso y con lo cual se busca contribuir a mitigar la carga vehicular en López Mateos.En este sentido, el funcionario insistió en que, lo que sucedió ayer, se debió precisamente a que se trató de una primera lluvia y que, debido a que no se estaba preparado para ello, aún había materiales por retirar.Ante los señalamientos ciudadanos, y de cara al próximo temporal, José María Goya afirmó que ya se realizan trabajos de limpieza y desazolve en la zona, con el objetivo de evitar que se repita el problema."En este momento estamos llevando a cabo trabajos de limpieza y desazolve en todas las bocas, y vamos a estar pendientes de que no exista basura que se acumule en las mismas para que no vuelva a ocurrir una situación como la que sucedió el día de ayer, en donde prácticamente se obturaron, se taponearon todas las bocas de tormenta y generó estos niveles de encharcamiento", señaló.Por último, el funcionario reconoció que aún se encuentran en proceso algunos "trabajos menores", principalmente el cierre de registros vinculados a instalaciones de cableras, cuya conclusión dependerá del suministro de tapas por parte de las empresas correspondientes. "Estamos en ese proceso ya de terminar, de cerrar esos registros con las tapas que las mismas cableras tienen que suministrar. Pero no deberá pasar más de dos semanas para que terminemos esos trabajos", dijo YC