El caso del bebé fallecido en Guadalajara dio un vuelco radical hoy, cuando el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) reveló que, tras la tragedia que conmocionó a la entidad, la causa del deceso no fue lo que todos sospechábamos inicialmente. La verdad es estremecedora.Los hechos que hoy mantienen en vilo a la sociedad tapatía se remontan al pasado nueve de abril. Lo que inició como una consulta de rutina por un malestar común, terminó en una tragedia que hoy divide opiniones entre la comunidad de la Colonia Hermosa Provincia.Todo comenzó en un consultorio contiguo a una sucursal de una cadena de farmacias popular en Guadalajara. La familia del menor, de apenas un año de edad, acudió en busca de ayuda médica profesional ante síntomas que no parecían representar un riesgo mortal inminente.Sin embargo, tras la administración de un medicamento, el desenlace fue fatal. La denuncia ciudadana por una presunta mala praxis médica se viralizó de inmediato, poniendo bajo la lupa la calidad de la atención en estos establecimientos de salud privados.Para entender la magnitud de la controversia, es necesario repasar minuto a minuto cómo ocurrieron los hechos, según el testimonio de los familiares y las carpetas de investigación abiertas por la Fiscalía del Estado de Jalisco:Pese a que el clamor popular apuntaba directamente hacia el actuar del personal de la salud, el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) presentó resultados que cambian la narrativa del caso. Durante la conferencia de seguridad matutina, las autoridades forenses detallaron un panorama clínico preexistente que nadie sospechaba.Axel Rivera, director del instituto, fue contundente al señalar que el cuerpo del bebé presentaba condiciones críticas que no estaban relacionadas con los fármacos administrados ese día. Los estudios complementarios de la necropsia arrojaron luz sobre una realidad biológica mucho más compleja y dolorosa."Este menor tenía una infección, un parásito en específico que le causó daño pulmonar y una perforación en su estómago, y no tiene nada que ver con los medicamentos que se le aplicaron", afirmó Rivera ante los medios de comunicación.Por su parte, el fiscal de Jalisco, Salvador González de los Santos, ha sido cauteloso al emitir una sentencia definitiva sobre el caso. Si bien los hallazgos patológicos son claros, la investigación sigue abierta para descartar cualquier otra variable que pudiera haber influido en el deceso.Hasta el momento, la postura oficial es que la causa de la muerte es de origen patológico y no por la participación directa del médico. No obstante, se está a la espera de un estudio toxicológico completo para determinar con precisión absoluta la idoneidad del tratamiento aplicado.La noticia ha generado un ambiente de tensión y debate en la zona oriente de la ciudad. Mientras algunos vecinos mantienen su postura de desconfianza hacia los consultorios de farmacia, otros ven en este dictamen una prueba de la vulnerabilidad de la salud infantil frente a infecciones parasitarias no detectadas a tiempo.Las autoridades instan a la población a esperar la conclusión total de la carpeta de investigación. El caso del bebé de la Hermosa Provincia se ha convertido en un recordatorio trágico de la importancia de los diagnósticos preventivos y la complejidad de la medicina forense.La controversia sobre la presunta negligencia médica parece disiparse ante la evidencia científica, pero el dolor de una familia y el impacto en la opinión pública de Jalisco permanecen vigentes. Se espera que en los próximos días se entregue el informe final que determine si existió algún grado de responsabilidad administrativa, aunque la responsabilidad penal por la muerte parezca descartada por el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * * https://www.whatsapp.com/channel/0029VaAf9Pu9hXF1EJ561i03BB