Con la llegada del verano, los tapatíos preparan sus paraguas creyendo que junio trae las peores tormentas. Sin embargo, los datos meteorológicos revelan una realidad distinta. Descubre si este mes es realmente el más lluvioso en la ciudad y cómo prepararte para la verdadera temporada de huracanes.El Instituto de Astronomía y Meteorología (IAM) de la Universidad de Guadalajara (UdeG) monitorea constantemente las precipitaciones. Sus registros históricos son claros respecto al comportamiento del clima y desmienten varias creencias populares.Estadísticamente, junio no es el mes con más lluvia en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG). Aunque marca el inicio oficial del temporal, los acumulados de agua son menores que en los meses posteriores.La temporada de lluvias suele establecerse formalmente a mediados de junio. Durante estas primeras semanas, las precipitaciones son esporádicas, a menudo acompañadas de fuertes rachas de viento y actividad eléctrica.Los datos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirman que julio es, históricamente, el mes más lluvioso. En este periodo se alcanzan promedios que oscilan entre los 250 y 270 milímetros de precipitación.La razón principal por la que julio supera a junio es la consolidación de los fenómenos meteorológicos. Las ondas tropicales y la humedad del Océano Pacífico impactan con mayor fuerza y regularidad.Agosto también suele superar a junio en cantidad de agua caída. Incluso, en años recientes, agosto ha registrado récords históricos de precipitaciones, provocando inundaciones severas en diversas zonas de la metrópoli.Zonas como el sur de la ciudad y las cercanías del Lago de Chapala experimentan microclimas particulares. Allí, las tormentas de julio y agosto suelen ser más intensas y constantes que las de junio.Junio se caracteriza principalmente por tormentas eléctricas severas y caída de granizo. Al chocar el intenso calor de mayo con la nueva humedad, las tormentas resultan ser explosivas pero de corta duración.Estas primeras lluvias son peligrosas debido a la acumulación de basura en las calles durante el estiaje. Esto provoca los primeros encharcamientos severos en las principales avenidas, colapsando el tráfico vehicular.Esta rápida saturación del drenaje da la falsa impresión de que junio es el mes más lluvioso. Sin embargo, el colapso responde más a la falta de desazolve que a la cantidad real de lluvia.Las autoridades de Protección Civil recomiendan a la población limpiar azoteas y alcantarillas desde mayo. Estar prevenidos antes del pico de lluvias en julio es vital para evitar desastres patrimoniales.La Comisión Nacional del Agua (Conagua) mantiene un monitoreo constante de los ciclones costeros. Aunque los huracanes no impactan directamente a Guadalajara, sus remanentes nubosos sí incrementan drásticamente las lluvias locales.El cambio climático ha provocado que los temporales sean cada vez más irregulares. Aunque las estadísticas apuntan a julio, los tapatíos deben estar alerta ante cualquier anomalía meteorológica durante todo el verano.En conclusión, aunque junio da el banderazo de salida al temporal en el AMG, guarda tu mejor impermeable para julio. Las estadísticas no mienten y el verdadero diluvio tapatío siempre se hace esperar.Esta nota fue redactada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor*** Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp ***OA