El origen del llamado "Chernobyl de México", ubicado en el municipio de Tlajomulco, en Jalisco, es uno de los casos más representativos de abandono habitacional, y se remonta a inicios de los años 2000, cuando el modelo de vivienda masiva impulsado a nivel federal detonó la construcción acelerada de fraccionamientos en distintas regiones del país, muchas veces sin planeación urbana suficiente.Así lo refirieron las autoridades de Tlajomulco este jueves durante la inauguración de "Arbolada del Mirador", el nuevo espacio en el que se constituyeron las etapas de Lomas del Mirador que no terminaron por ser construidas, y que hoy han sido recuperadas por el Ayuntamiento de Tlajomulco, el Gobierno de Jalisco, la iniciativa privada y el Infonavit.Durante la inauguración de este espacio, ya rehabilitado y listo para ser ocupado por las familias interesadas, el Ayuntamiento de Tlajomulco recordó que fue en 2008 cuando comenzó el desarrollo de Lomas del Mirador, conjunto habitacional ubicado en la Zona Valles del Municipio y proyectado en 15 etapas "que prometía convertirse en una opción de vivienda accesible para cientos de familias".Sin embargo, refirió la alcaldía en un video compartido durante la presentación de "Albolada del Mirador", el crecimiento del complejo no logró sostenerse ni concluirse. Aunque varias etapas se edificaron de forma progresiva, la número 15 nunca fue terminada. Para 2012, la desarrolladora "Homex", responsable del proyecto, detuvo las obras y posteriormente se declaró en bancarrota, lo que dejó un importante número de viviendas inconclusas, sin servicios básicos y sin certeza jurídica. La falta de continuidad en el proyecto derivó entonces en el abandono de la zona, que quedó en obra negra.A partir de ese momento, "el espacio quedó detenido en el tiempo y cerca de 800 viviendas en obra negra, calles sin actividad y procesos legales sin resolución consolidaron un entorno urbano deteriorado que, con el paso de los años, se convirtió en un foco de riesgo para el municipio", refiere la autoridad municipal.El abandono de la zona no solo evidenció un fracaso en la planeación y construcción de viviendas, sino que también abrió la puerta a problemáticas sociales y de seguridad. De acuerdo con René Caro Gómez, se ha identificado que el 90% de la incidencia delictiva de todo el municipio se comente en esta zona y sus alrededores.Poco a poco el abandono trascendió lo físico y se instaló también en el imaginario colectivo de la sociedad, no solo a nievel local, sino también nacional, e incluso, internacional. La zona comenzó a ser conocida como el "Chernobyl de Tlajomulco" por considerarla "una zona fantasma", apodo que se popularizó a partir de reportajes, testimonios y percepciones ciudadanas que asociaban el lugar con inseguridad y deterioro urbano. Durante más de una década, el nombre se convirtió en sinónimo de un desarrollo fallido y en uno de los principales focos rojos en materia de incidencia delictiva en el municipio.Mientras tanto, señaló el Ayuntamiento de Tlajomulco, la contradicción se hacía evidente: miles de viviendas permanecían vacías mientras persistía la demanda de espacios habitacionales "Había gente sin casas y casas sin gente". Aunque se trataba de un desarrollo privado, el impacto del abandono se trasladó al ámbito público, obligando a las autoridades a intervenir ante las consecuencias sociales y urbanas que dejó el proyecto inconcluso.Fue ante ello que el Ayuntamiento de Tlajomulco impulsó un plan integral de recuperación de vivienda, en coordinación con el Gobierno federal, el Gobierno de Jalisco, el Infonavit y la iniciativa privada, con el objetivo de destrabar procesos legales, regularizar predios y reactivar los desarrollos detenidos, estrategia que permitió iniciar la recuperación de los espacios que durante años fueron considerados irrecuperables.Como resultado de esta intervención, que comenzó en la Administración pasada y se afianzó en la actual, algunas etapas del fraccionamiento comenzaron a reactivarse: la etapa 14 retomó su desarrollo, mientras que la etapa 15 y 15-B volvieron a levantarse, marcando un momento importante en la historia de este lugar y de Tlajomulco.El proyecto fue resignificado bajo el nombre de "Arbolada del Mirador", con la intención de reconstruir el tejido social y devolver funcionalidad a un espacio que permaneció en abandono durante más de una década. En su primera etapa la iniciativa recupera 800 unidades habitacionales ya listas para entregar, y otras 800 por rehabilitar.Los precios buscan adecuarse al proyecto nacional impulsado por la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, por lo que tendrán costos de menos del millón de pesos, y se podrá acceder a ellas a través de los mecanismos que ofrece el Infonavit a las y los trabajadores.De esta forma la zona transita de ser un símbolo de deterioro urbano a un proyecto de recuperación habitacional, en el que la rehabilitación de viviendas se plantea no solo como una solución de infraestructura, sino como un proceso orientado a restituir condiciones de habitabilidad digna y comunidad en uno de los puntos críticos del municipio, y de acuerdo con Caro Gómez, ha comenzado a constituirse como un ejemplo para otras ciudades del país con problemáticas similares.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * * XP