Jueves, 13 de Mayo 2021

Plaza del Sol, la revolución comercial que cambió a la sociedad

Pablo Lemus, alcalde de Zapopan, recuerda el espacio de crianza, convivencia y trabajo que forjó su espíritu de colaborar por una mejor comunidad

Por: Joel Castillo Guzmán

El negocio de la familia Lemus inició el 2 de agosto de 1965. EL INFORMADOR / ARCHIVO

El negocio de la familia Lemus inició el 2 de agosto de 1965. EL INFORMADOR / ARCHIVO

La apuesta por innovar la manera de cómo los tapatíos hacían sus compras en el Centro Histórico de Guadalajara fue el motor de cambio que llevó a empresarios a la construcción de Plaza del Sol, explica Pablo Lemus Navarro, alcalde del municipio de Zapopan. “Plaza del Sol transformó el modelo de cómo se hacían las compras en la ciudad y creo que en todo México, fue una apuesta por innovar. Provengo de una familia de comerciantes que tenía sus negocios en el Centro de Guadalajara y cuando los invitaron al proyecto mi padre aceptó. Somos socios de la familia Moragrega, quienes son parte de los inversionistas que iniciaron la plaza. El local familar está a nombre de mi hermana y mío”.

El negocio de la familia Lemus inició el 2 de agosto de 1965 con apertura de la primera sucursal de “Casa Lemus”. Se ubicaba en el número 10 de la calle Degollado esquina con Morelos, frente a la Plaza Liberación y el Teatro Degollado. Se especializaron en la comercialización de instrumentos musicales, equipo de audio y discos. Con el paso del tiempo la compañía tuvo sedes en López Cotilla y 16 de Septiembre, Chapultepec, Plaza del Sol, Plaza Patria, Plaza México y Plaza del Mariachi.

EL INFORMADOR
Referente. En Musical Lemus, los tapatíos encontraban de todo para disfrutar la música. EL INFORMADOR

“Mi infancia y adolescencia las pasé en Plaza del Sol en la tienda de mi papá. Tengo muchos recuerdos ahí, jugaba en el interior de la tienda, iba por una nieve a Helados Bing, te la entregaban en una charola de madera. También recuerdo jugar en las fuentes centrales, en general hacer cosas en toda la plaza. Ya como adolescente tuve mi primer trabajo como vendedor de discos y casetes, luego de pianos. La universidad la hice en el ITESO y ahí llegaba después de clases, comía algo en algún local vecino o de la zona y después a trabajar”, señala Pablo Lemus.

El primer edil zapopano explica que en la plaza se dio la convivencia entre familias de comerciantes, y generaciones después esos niños y jóvenes que ahí se frecuentaban se convirtieron en grandes empresarios, que continúan la labor de generar empleo y prosperidad en la ciudad. “Era común ver a Julio García Briseño atendiendo Laboratorios Julio, también a Adolfo Horn en Bing, a Polo Amutio despachando Ferreterías Calzada. El mismo Juan José Frangie tenía un puesto de venta de dulces típicos árabes. La familia Gandoulf estaba al pendiente de Fábricas de Francia”, indica Lemus Navarro.

Innovación. Plaza del Sol incorporó un hotel que permitió a los turistas conocer el centro comercial. EL INFORMADOR

Así, durante 50 años Plaza de Sol ha conservado su vocación comercial y de integración familiar, ofreciendo un espacio de convivencia para los habitantes de la ciudad que buscan diversión y al mismo tiempo servicios y lugares para hacer compras. “La plaza se ha modernizado y continúa siendo útil a la sociedad. Se ha sabido reinventar sin perder su esencia. Otro aspecto de innovación fue la instalación de un hotel, fue la primera en integrarlo. Los turistas bajaban y se pasaban directamente a consumir todo lo de la plaza. Un aspecto que hizo sólido el concepto en comparación a otras propuestas, fue que Plaza del Sol tiene tiendas ancla, concentra servicios, oferta comercial y gastronómica. Ese modelo lo han replicado otros espacios con éxito. Las plazas que no tienen una tienda ancla no han funcionado”, concluye el alcalde de Zapopan.

Referente para los melómanos

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“Las tiendas, que las conocíamos como Casa Lemus o Musical Lemus, fueron un referente para la ciudad, ahí se compraban los éxitos musicales, además de instrumentos. También participaron con distintas actividades culturales, hacían presentaciones de instrumentos, los  promocionaban con músicos locales, también organizaban firmas de autógrafos con artistas del momento, vendían boletos para los conciertos que se hacían en la ciudad”, explica el promotor musical Juan Carlos Flores Peredo.

La tienda de Plaza del Sol contaba con más surtido de productos y espacio para hacer actividades, además la misma plaza daba herramientas para disfrutar la experiencia de ir por música, explica Flores Peredo y añade: “Era común llegar como proveedor o cliente a Musical Lemus y que Pablo Lemus te atendiera. Ahí estaban las novedades y clásicos, era un punto de encuentro para los melómanos de la época, entre ellos se compartían los descubrimientos y se hacían recomendaciones, muchas personas formaron su fonoteca personal en esa tienda. Con el paso del tiempo el negocio de la música cambió y la tienda dio paso a un restaurante. Veo con nostalgia que espacios de ocio que la ciudad tenía han ido desapareciendo o transformándose”.

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