Jueves, 28 de Octubre 2021

En pandemia, UdeG reafirma su sentido social: Ricardo Villanueva

El rector refiere que entre los retos están la ampliación de la matrícula y la consolidación de tres prepas; Destaca el apoyo de la universidad en la crisis sanitaria y el número de investigadores

Por: El Informador

Ricardo Villanueva. Rector general de la Universidad de Guadalajara. EL INFORMADOR/A. Camacho

Ricardo Villanueva. Rector general de la Universidad de Guadalajara. EL INFORMADOR/A. Camacho

Durante el más de año y medio de pandemia que ha vivido Jalisco, la Universidad de Guadalajara (UdeG) ha puesto desde equipo y material hasta las instalaciones y personal de la casa de estudios para ayudar a aliviar la presión al Gobierno de Jalisco que no tenía los recursos suficientes para atender a toda la población que lo necesitaba, recordó Ricardo Villanueva, rector general de la UdeG. Dijo que, con ello, la Universidad reafirma su sentido social, el humanismo, la empatía y solidaridad.

Además, el rector afirmó que se tienen que aprovechar las enseñanzas de la contingencia sanitaria y cambiar la modalidad de la Universidad, pues planea que ahora no sea 100% virtual o presencial, sino híbrida, para lo cual ya tienen un viaje a otro centro de estudios que ya aplica este modelo.

—Luego de más de año y medio de pandemia, ¿cuáles son los principales aprendizajes de la universidad?

—Lo más importante es el sentido social, la empatía, la solidaridad y que la universidad sea un activo de Jalisco. Hace mucho que no teníamos la posibilidad de reencontrarnos con la sociedad, de demostrarle a Jalisco que tiene una universidad en los momentos más difíciles, una institución seria formal, y que la ciencia al servicio de la sociedad tiene una ganancia.

En la comunidad universitaria se generó una solidaridad muy fuerte y creo que eso es un sentimiento de orgullo por todo lo que se hizo: poner todas las instalaciones, todo el equipo, al servicio de la sociedad en donde la vida está en juego. Creo que nos recuperó el sentido social que a veces se va perdiendo.

Ese es el principal aprendizaje: retomar ese humanismo que debe haber en las universidades y ese sentido social de una universidad pública. Pero también hay otras.

Nuestros profesores tuvieron una capacitación en tecnologías para el aprendizaje que nunca lo hubiéramos logrado tan rápido. Todos hoy saben usar plataformas digitales, tuvieron que llevar su curso a la virtualidad, lo que les generó una capacitación.

—¿Qué retos siguen por enfrentar?

—La universidad no puede ser la misma de antes. Hay que aprovechar este sentido social que otra vez se puso a flor de piel y que a veces se van perdiendo todas esas capacidades, pero yo creo que ya el propio consejo de rectores estamos haciendo reflexiones.

Tenemos un viaje a Arizona, a la Arizona State University, para ver un modelo de una universidad que hemos venido explorando hace tiempo. Vamos a ver un modelo de una universidad masiva que es pública y que tiene un sistema virtual muy interesante.

Queremos que esta pandemia provoque una reingeniería en la multimodalidad de la universidad.

Esta universidad no tiene que ser cien por ciento presencial o cien por ciento virtual, que es como somos ahora, tenemos el sistema de universidad virtual que es cien por ciento virtual o cien por ciento presencial, yo creo que la universidad tiene que transformarse en una universidad híbrida, que cualquier curso pueda virtualizarse y ser multiplataforma.

-¿Cuál es el papel que ha tenido la UdeG?

-Tuvo un papel muy importante desde las proyecciones matemáticas de nuestros investigadores que empezaron a hacer cálculos para predecir un poco el comportamiento de una pandemia que nadie en el mundo sabíamos cómo se iba a comportar, creo que eso ayudó al Estado a tomar decisiones importantes. Jalisco es el único Estado en el país que solo tuvo dos olas, mientras todo el país vivió tres, y eso fue gracias a la coordinación, a que el gobierno estatal, en la mayor parte de la pandemia, escucho a los investigadores y desde eso hasta la generosidad de prestar sus equipos y equipos PCR.

Hubo muchas acciones como el préstamo de oxímetros, el club de la Universidad que se transformó y sigue operando como centro de aislamiento voluntario para toda la gente, creo que jugó un rol en todos sus sentidos, desde el conocimiento de nuestros investigadores hasta los ultra congeladores con los que se recibe la vacuna en Jalisco son de la universidad, su rol fue poner todo a disposición del Estado y de la sociedad y sigue haciéndolo.

—¿Cuál es el principal reto de la virtualidad?

—Para los alumnos hubo muchos retos desde los equipos de cómputo, la conexión, yo creo que el tema de las tecnologías no es tanto problema como sí lo fue para los profesores. Para ellos si fue un reto de capacitación, de adecuar un plan de estudios que está diseñado para la presencialidad, transformarlo de un día para otro a la virtualidad significa mucho trabajo.

Yo creo que nunca habían trabajado tanto los profesores como estos dieciocho meses. Ha sido un esfuerzo importante el que significa transformar tu curso en línea.

Para mi dar mi clase en línea me ha significado transformar todo porque tienes que tener un poquito de respeto a la intimidad del alumno, de su casa.

—¿Cómo están atendiendo las enfermedades mentales o crisis que se han suscitado entre la comunidad?

—La mayor consecuencia indirecta es el tema de la salud mental. Hemos estado atendiendo todos los casos, todas las áreas de salud mental de la Universidad siguieron atendiendo durante la pandemia. Reforzamos tanto el Hospital Civil como el Centro Universitario de Ciencias de la Salud que tuvo un área de atención.

Ahorita estamos planeando que el call center que se habilitó para las citas de las pruebas y vacunas se quede permanente como un centro de atención telefónica para atención psicológica 24 horas, porque sabemos que será uno de los grandes retos. Ya se hizo una app para la atención psicológica, que es la medida 8 de las 9 para el regreso a clases.

—¿Cuál es el principal reto del regreso presencial a las aulas?

—Va a ser mucho más difícil el regreso que el habernos ido a la virtualidad. Será tres o cuatro veces más difícil porque no regresamos a la presencialidad totalmente, sino a un modelo híbrido que significa una casuística grupo por grupo, alumno por alumno y maestro por maestro.

Tenemos estrategias generales que nos permitirán ponernos de acuerdo con todos los alumnos. Significa que los alumnos se pongan de acuerdo en quiénes asistirán y quiénes seguirán en sus casas.

Nuestro protocolo creo que es el correcto. Nosotros no dijimos “50% de capacidad”, porque hay salones que permiten 20% y a lo mejor hay otros que permiten 100%. Nos vamos a adecuar aula por aula y laboratorio por laboratorio y es por eso que los estudiantes deben saber que la fuente oficial de información es su profesor.

La Universidad está poniendo toda la infraestructura, pero será una operación caso por caso que será más difícil que habernos ido a la virtualidad.

—Aún quedan 4 años como rector general, ¿cuáles son los proyectos principales que tiene para este tiempo?

—Tenemos proyectos de crecimiento de matrícula importantes.  Los últimos 30 años la Universidad creció al interior del Estado, con centros regionales, pero también hubo un rezago en crecimiento de matrícula en la Zona Metropolitana de Guadalajara, por eso CUTlajomulco y CUTlaquepaque se vuelven una prioridad de cobertura.

También nos faltan tres preparatorias para consolidar el 100% de admisión y será una prepa en Tonalá, una en Tlajomulco y una en Guadalajara, en la zona sur.

Otra prioridad seguirá siendo consolidar una infraestructura básica: transformadores, muros perimetrales, baños, butacas, cosas tan básicas. Ya hemos comprado más de 40 mil butacas, estamos arreglando todas las aulas, quiero arreglar mil por año, son 4 mil 300 en la Universidad. Son cosas de infraestructura básica. No podemos tener preparatorias sin muros perimetrales.

En el tema de investigación se hizo una reingeniería y se creó una coordinación general de investigación. Ya tenemos más de mil 400 investigadores, hace 30 años la Universidad tenía 14. El reto, con ese capital intelectual, es empezar a hacer transferencia de tecnología, social, que trascienda a otras esferas.

—¿Cuál es la meta al 2025?

—Consolidar la infraestructura básica. Que todas las escuelas tengan piso parejo. Para mí es muy importante, que no haya tantas asimetrías en la red, porque las hay. Sí tenemos escuelas de primera y otras con muchas carencias y para mí es un reto. Y crecer la matrícula.

—¿Qué viene para el próximo año?

—Será un año todavía muy atípico. Lo principal es que la pandemia ya no nos distraiga tanto de nuestras actividades sustantivas y podamos normalizar el cómo cuidarnos para que el siguiente año podamos recuperar esa nueva normalidad. El siguiente año es ir dando pasos en estos proyectos, recuperar los 140 millones de pesos que nos quitaron para el museo.

—Por otro lado, en medio del conflicto con el Estado por la construcción o del Hospital o del Museo, ¿cuánto recurso hace falta para terminar ambas obras?

—Al museo le faltan entre 400 y 500 millones de pesos para terminarla porque es un museo muy moderno, con mucha tecnología, es de lo vivo y el futuro. Para el Hospital Civil del Oriente, faltan más de mil millones. Ronda los mil 500 millones de pesos.

A ambos les falta dinero, ambos son muy necesarios. Suena a mucho dinero, pero cuando tiran dos mil millones de pesos en Periférico o cinco mil en arreglo de carreteras para proyectos tan trascendentales, como un hospital o un museo de los mejores del mundo, ya suena a poco. Son proyectos de mucho impacto que trascienden los siglos y el concreto de periférico no creo que trascienda mucho. A veces se tira más dinero en calles que en obras tan relevantes.

—Si no se les da el dinero para los proyectos, ¿de dónde saldrá?

—Seguiremos luchando hasta el último día por ese dinero, pero nunca ha sido fácil conseguir el dinero para esos proyectos. Cuando se compró el Teatro Diana se criticó, cuando se estaba haciendo el Auditorio Telmex se criticó, todos han tardado años en consolidarse por la poca visión de algunos gobernantes.

Si hay que esperar, esperamos, pero ese museo se va a construir, la Universidad de Guadalajara siempre ha tenido maneras de financiamiento, pero espero que se recapacite sobre ese recurso y se entregue.

—¿Buscarán que el próximo año se aumente el presupuesto para la Universidad? ¿Qué pasará si hay más recortes?

—Espero que el discurso de “queremos apoyar a la Universidad” sea real. Toda pinta que Jalisco tendrá un crecimiento en participaciones importante y eso se tiene que ver reflejado en su universidad.

Todas las universidades del país llevamos tres años sin un solo peso de crecimiento de recursos federales y espero que en Jalisco seamos sensibles de la importancia de seguir fortaleciendo la Universidad y el Estado nos dé un presupuesto sin regateos a las necesidades de estos retos.

—Los vecinos están preocupados por los árboles en donde se construye el campus del Cerro del 4, ¿de qué manera se garantiza que no se afectará el ecosistema?

—Es una gran mayoría de vecinos que aplaude que la Universidad sea propietaria de esa parte porque la Universidad viene a restaurar un predio deteriorado. Contratamos especialistas que han restaurado zonas que pasaron por minas, tenemos un estudio centímetro a centímetro de ese predio, hicimos levantamientos y georreferenciaciones con GPS como nunca se había hecho en el Cerro del 4, justo para restaurar el ecosistema de ese predio.

Además, la Universidad será el gran vigilante que le urgía a ese cerro. La mitad ya fue invadida y la otra mitad está avanzando, la universidad puede ser un gran vigilante que impida que los desarrollos inmobiliarios se coman el cerro del otro lado en zonas con pocos servicios educativos.

La Universidad va a traer mucho beneficio social y va a proteger el Cerro del 4 y quien tenga dudas de lo que significa el proyecto, platicamos y se irán contentos.

—¿Qué proyectos de medio ambiente tienen para y desde la Universidad?

—La primera infraestructura que se quiere hacer en el Cerro del 4 es un centro de investigación sobre calidad del aire, en esa zona tenemos la peor por la cementera porque pasa por toda la ZMG ya ahí tiene la salida. Hacer un proyecto con la Secretaría de Medio Ambiente para ver el tema de ladrilleras, de la cementera y medir la calidad del aire.

Además, la Universidad sigue siendo un gran aliado para La Primavera, en el cuidado del río Ayuquila, el cuidado de la biósfera, investigaciones de calidad del agua, alrededor del río Santiago.  

Desde el inicio, los primeros centros de investigación importantes de la Universidad tienen que ver con el medio ambiente, por eso la importancia del Museo de Ciencias Ambientales, porque es el área donde tenemos más para aportar.

—¿Y de cultura?

—Comienza el Festival Internacional del Cine, pese a las trabas presupuestarias, en unas semanas la Feria Internacional del Libro se prepara con menos capacidad de la que estamos acostumbrados y nuestros recintos culturales poco a poco se preparan para trabajar. La Universidad es de las instituciones que más ha hecho en materia de cultura en el país.

También esperamos inaugurar pronto el Taller del Chucho, un estudio de stop motion que hicimos con el liderazgo de Guillermo del Toro.

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