Una demanda judicial presentada este martes en Washington acusó al Gobierno de Estados Unidos, encabezado por el presidente Donald Trump, de haber entregado información a Teherán sobre solicitantes de asilo iraníes con procesos de deportación pendientes, lo que habría puesto en riesgo a opositores y miembros de minorías religiosas y de la comunidad LGBTQ+.Las organizaciones Iranian American Legal Defense Fund y Public Citizen Litigation Group impulsaron la acción legal y señalaron directamente al secretario de Estado, Marco Rubio; al secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin; y al director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), David Venturella, como responsables de facilitar esta presunta práctica."La ley es sumamente clara al establecer que la información contenida en las solicitudes de asilo está protegida", afirmó Michael Kirkpatrick, abogado de Public Citizen Litigation Group, en declaraciones a The Washington Post.Kirkpatrick advirtió que la situación podría representar un riesgo "potencialmente de vida o muerte" para los iraníes que solicitaron asilo en Estados Unidos y posteriormente son deportados a Irán. La demanda se basa en testimonios de personas detenidas por autoridades migratorias, explicó el abogado.La acción legal busca detener esta supuesta práctica y exige que el Gobierno estadounidense notifique a cualquier persona cuya información haya sido compartida con Teherán sin su autorización.Por su parte, una portavoz del ICE, Lauren Bis, rechazó las acusaciones y aseguró que las versiones sobre que la agencia "compartió registros de solicitudes de asilo con el gobierno iraní son FALSAS"."ICE colabora con todos los países para obtener documentos de viaje para los detenidos", señaló Bis, de acuerdo con The Washington Post.La denuncia ocurre mientras Estados Unidos e Irán mantienen conversaciones de paz que incluyen el futuro del programa nuclear persa, con el objetivo de alcanzar un acuerdo que ponga fin al conflicto iniciado el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel.Desde su regreso al poder, Trump ha endurecido su política migratoria y reducido la cantidad de solicitudes de asilo aprobadas, bajo el argumento de que el sistema estaba saturado y que algunas personas abusaban de este beneficio mediante solicitudes consideradas de dudosa veracidad. Estas medidas han sido rechazadas por activistas defensores de los derechos de los migrantes.Durante el segundo mandato del republicano, Estados Unidos ha deportado a más de 100 ciudadanos iraníes de regreso a su país, según cifras de organizaciones activistas que monitorean reportes de deportaciones y medios de comunicación iraníes.Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp XP