Sábado, 18 de Abril 2026

LO ÚLTIMO DE Ideas

Ideas |

Cherán: resistencia y democracia

Por: Rubén Martín

Cherán: resistencia y democracia

Cherán: resistencia y democracia

Hace quince años, el 15 de abril de 2011, la comunidad indígena de Cherán -ubicada en la meseta Purépecha de Michoacán-, dijo “basta” y se organizó para terminar de tajo con el despojo de sus bienes comunales y la violencia que ejercían en contra del pueblo los grupos de la delincuencia organizada, solapados por el gobierno y los partidos políticos tradicionales.

La mañana de ese viernes, las mujeres se organizaron y se enfrentaron a los talamontes que despojaban sus bosques y los obligaron a dejar varios camiones con madera talada ilegalmente. El detonante ese día fue que estaban talando alrededor de su cuerpo de agua que consideran no sólo importante para reproducir su vida, sino también sagrado: el Jaratin. 

Ya antes habían intentado oponerse, pero casi una veintena de comuneros fueron asesinados o desaparecidos. Así que el 15 de abril de 2011 sabían que tenían qué atrincherarse y defenderse de la venganza de los grupos criminales. El levantamiento de las mujeres obligó a toda la comunidad a organizarse. 

Lo que hicieron fue establecer guardias a las tres entradas del pueblo y organizar fogatas en cada cuadra de cada uno de los cuatro barrios de la comunidad. La permanencia de las fogatas de los barrios, 189 en total, por semanas completas pasó a convertirse en la estructura de la organización comunitaria, pues en las fogatas no sólo se cuidaban, se abrigaban del frío, cocinaban y se alimentaban, sino que en las conversaciones sobre qué seguía, decidieron su futuro: sacar al gobierno municipal y los partidos políticos del municipio y no participar en las elecciones siguientes. 

Desde que se levantaron en febrero y abril de 2011 en contra de la narco-política que los gobernaba, secuestraba, asesinaba y despojaba, la comunidad indígena de Cherán comenzó a autogobernarse, y lo hace sin elecciones y sin la participación de ningún partido. Lo hacen a través de formas propias de organización y que rompe por completo con el verticalismo que impera en el sistema de democracia liberal. En éste, desde arriba se monopoliza la representación en los partidos, se imponen candidatos y luego se les permite “escoger” a los ciudadanos de entre las propuestas tomadas de antemano.

En Cherán el proceso de participación es totalmente inverso: de abajo hacia arriba. Ahora Cherán se gobierna como municipio autónomo, y en lugar de ayuntamiento, se elige a un Consejo de Mayores (Keris), integrado por 12 personas. Para llegar a ser integrante de este consejo o de los otros consejos de Gobierno, se tiene que empezar de abajo: en las fogatas que es como se llama a las estructuras de organización vecinal o barrial que surgieron del levantamiento de 2011. Las propuestas que surgen de las fogatas luego son presentadas ante asambleas de los cuatro barrios que componen Cherán: Kétsikua, Karhákua, Parhikutini y Jurhúkutini, y finalmente presentarse en la Asamblea General.

En Cherán no hay partidos, ni campañas, ni elecciones, lo que demuestra que existe democracia más allá de la democracia liberal representativa. Los integrantes del Consejo Mayor se eligen en asambleas barriales y en su elección ni siquiera hay papeletas. Se eligen por “respaldo”. Los candidatos se paran en la asamblea y la gente los “vota” formándose detrás del aspirante a consejero; el consejero que tenga más comuneros parados detrás suyo, es el que llega a gobernar. 

El candidato debe cumplir con tres principios purépechas: uno, vivir bien en lo personal, familiar y social; dos, valores éticos comunitarios; y tres, la capacidad de dirigir y organizar (Mario Marlo, Zona Docs, 16 abril 2026).

Junto con la organización en las fogatas, echar al alcalde y los partidos, y gobernarse de manera autónoma, la comunidad de Cherán tomó otra determinación crucial: autocuidarse. Para ello organizaron las rondas comunitarias que desde entonces ha protegido a la comunidad y sus bosques. Se estima que entre 2008 y 2011 el crimen organizado devastó entre diez mil a 20 mil hectáreas de bosque. Ahora el bosque ha sido reforestado y es cuidado y protegido por la ronda comunitaria que se integra voluntariamente por los comuneros. 

El pasado 15 de abril la comunidad de Cherán festejó sus quince años de vivir sin miedo, resguardado por su propia comunidad y, lo más importante, gobernándose a sí mismos, sin partidos y sin una clase política corrupta que vivía a costa de la comunidad. Como se aprecia, se elige de abajo hacia arriba, en un sentido totalmente inverso al de la democracia liberal. Por fortuna, Cherán no es el único ejemplo de que existen otras democracias que nos permiten no conformarnos con lo que, desde arriba, se quiere vender como la única forma de organizarse políticamente: la democracia liberal representativa. Cherán demuestra que otra forma de gobernarse es posible.

Temas

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones