Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Domingo, 16 de Diciembre 2018

Ideas

Ideas |

Un país, dos mil fosas

Por: Diego Petersen

Un país, dos mil fosas

Un país, dos mil fosas

Pocas cosas me parecen tan valientes y complejas en el trabajo periodístico como documentar la barbarie. Es el caso del trabajo “A dónde van los desaparecidos” de Alejandra Guillen, Mago Torres y Marcela Turati (no es casualidad que sean tres mujeres) elaborado para Quinto Elemento, Laboratorio de Investigación Periodística (puede consultarse el trabajo completo en: https://adondevanlosdesaparecidos.org). Con enorme paciencia, fuerza de voluntad y pericia periodística estas tres periodistas documentaron una a una las más de dos mil fosas clandestinas que han aparecido en este país a lo largo de los últimos doce años, dos sexenios en que la muerte tomó posesión del territorio nacional.

Detrás de cada una de esas dos mil fosas clandestinas, que pasaron de dos en 2006 a decenas en los últimos años, hay desgarradoras historias de familias que buscan a sus desaparecidos. “Las fosas”, como se les conoce ya coloquialmente y sin que nadie arquee las cejas al escuchar el término, son entierros clandestinos que realiza el crimen organizado. Algunos de ellos tienen las osamentas completas, otros algunas partes del cuerpo y los más terribles los desechos de cuerpos después de pasar por procesos de desintegración coloquialmente llamados “pozoleo”.

A lo largo de estos dos sexenios se han encontrado 164 fosas clandestinas con cerca de 290 cadáveres en 45 de los 125 municipios

La primera fosa de esta etapa apareció en Angahuan, Michoacán, en el año 2006. Siete cadáveres con la garganta cortada inhumados clandestinamente en el bosque en medio de las batallas que la Familia Michoacana libraba contra todos aquellos que desafiaban su autoridad. Una década después el país entero era un cementerio clandestino.

Los datos de Jalisco son poco halagadores. A lo largo de estos dos sexenios se han encontrado 164 fosas clandestinas con cerca de 290 cadáveres en 45 de los 125 municipios, lo que habla, entre otras cosas, de lo extendida que está en el Estado la presencia del crimen organizado. La Barca es el municipio con más fosas, 37 con al menos 75 cuerpos, seguido por Tlajomulco con 12 fosas, Ayutla y San Sebastián, en la sierra madre, Ejutla, Puerto Vallarta, el mágico San Pedro Tlaquepaque, Cihuatlán. Chapala y un largo etcétera. No es una zona o un territorio específico, todo el Estado de Norte a Sur y de Este a Oeste tienen presencia del crimen organizado y estos ejercen su poder y su cultura de la violencia en todos los rincones.

Documentar la violencia es el primer paso para erradicarla o al menos controlarla. El gran valor de un documento como el que presenta Quinto Elemento es que nos pone ante el espejo, sin eufemismos ni cataclismos, y solos antes una realidad terrible que requiere la atención de todos.

(diego.petersen@informador.com.mx)

Temas

Lee También

Comentarios