Viernes, 21 de Febrero 2020
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Traicionarse por un avión

Por: Diego Petersen

Traicionarse por un avión

Traicionarse por un avión

¡Vamos a vender el avión! Como nadie lo compró, pues es un avión diseñado específicamente para uso de un gobierno y los gobiernos que podrían comprarlo resulta que ya tienen sus aviones, entonces mejor vamos a rifarlo. Un pequeño detalle: no lo podemos rifar porque lo debemos casi todo, apenas hemos pagado cuatro años del arrendamiento y todavía nos queda por pagar pelos más o menos 130 millones de dólares, sin contar que la legislación vigente nos prohíbe hacerlo (nuestras leyes son tan neoliberales y retrógradas que no contemplan las rifas entre las opciones para la desamortización de bienes). Ah, pos dile a Mario Delgado que cambie la ley, para eso tenemos mayoría. O bueno no, ya sé, mejor vamos a fingir (por favor no confundan fingir con mentir porque eso está prohibido en este gobierno), vamos a hacer como que rifamos el avión, ponemos su foto en el boleto y todo, pero en realidad vamos a rifar dinero, 20 premios de 25 millones cada uno.

Como no hay dinero para los premios al fiscal Gertz se le acaba de ocurrir una gran idea: ahí tenemos en el cajón un dinero de un acuerdo extrajudicial con unos barbajanes que le robaron al Infonavit cinco mil millones y ya regresaron dos mil. Oigan, ya en serio, ese dinero no es de la Fiscalía ni del gobierno es del Infonavit, es decir de los trabajadores. No te fijes, qué importa, es dinero del pueblo que regresa al pueblo a través del Instituto para Devolverle al Pueblo lo Robado. Nomás para saber, ¿pueblo que roba al pueblo tiene también cien años de perdón? Que no te fijes. ¿Y quién va a comprar los boletos de la rifa del avión que no es avión? Se los vendemos a fuerzas a los empresarios que en su afán de quedar bien con el presidente y recibir favores del gobierno son capaces de soltar 20 millones de pesos cada uno. ¿Que no habíamos dicho que se acababa el capitalismo de cuates, que en adelante quedaba separado el poder económico y el político? Hombre sí, pero hay prioridades y la de hoy es sacar al presidente del embrollo en que se metió con su idea genial, genial, genial, así que por favor no me lo distraigan con nimiedades como la discusión sobre el feminicidio.

Suena a caricatura, de hecho, lo es. Son tantas las mentiras, las ilegalidades y tan burdos los retorcidos caminos de la ocurrencia, que lo mejor que le puede suceder al presidente, al gobierno y al país es que ya termine esta farsa. En su afán por sacar más rentabilidad política de la que ya había logrado del avión presidencial, el presidente ha terminado por traicionarse a sí mismo. 

(diego.petersen@informador.com.mx)

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