Lunes, 19 de Abril 2021

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Retrospectiva del agua en Guadalajara

Por: Dra. Angélica Peregrina

Panorámica. Un vistazo al antiguo Río San Juan de Dios, hoy entubado bajo la Calzada Independencia. EL INFORMADOR

Panorámica. Un vistazo al antiguo Río San Juan de Dios, hoy entubado bajo la Calzada Independencia. EL INFORMADOR

Conocer cómo los habitantes de la ciudad de Guadalajara han saciado su sed a lo largo de los años nos lleva sin duda a indagar cuáles han sido las fuentes de su abastecimiento y también a recorrer la historia de esta urbe.

Guadalajara tiene ya 477 años de vida en este Valle de Atemajac; sin embargo, fue una ciudad trashumante, que tuvo tres asentamientos anteriores a su fundación definitiva.

La primera Guadalajara se fundó en 1532 en un paraje cercano al actual Nochistlán, en el hoy Estado de Zacatecas.

Fue fundada por Juan de Oñate, siguiendo órdenes de Nuño de Guzmán. Permaneció allí poco tiempo, a causa de lo árido del paisaje, la belicosidad de los indios y la falta de agua.

Sus pocos habitantes decidieron buscar un mejor emplazamiento y se mudaron a Tonalá en 1533, lugar en el que no les permitió permanecer mucho tiempo el capitán conquistador Nuño, de suerte que tuvieron que volver a cruzar la barranca del río Grande de Santiago en 1535, para instalarse en Tlacotlán.

En esta que fue la tercera Guadalajara, se le concedió la categoría de ciudad y escudo de armas -8de noviembre de 1539. Sin embargo, como fue constantemente asediada por los naturales sublevados, episodio que se conoce como la guerra del Mixtón, en septiembre de 1541 se decidió su traslado a este valle que sería su asiento definitivo.

El Valle de Atemajac es de forma casi circular. Este vocablo quiere decir dividido por dos aguas. Su extensión abarcaba 310 km2 y estaba provisto de un buen arroyo y muchos manantiales. El río de San Juan de Dios, como fue bautizado por los españoles, dividía el valle por el Centro, de Sur a Norte, alimentado poco antes de unirse al Santiago por su afluente el Atemajac. Asentados junto a este río que les pareció mejor “por tener unos llanos y ser más acomodado para correr si viniesen los enemigos y buen arroyo de agua y muchos manantiales, con buenas entradas y salidas para todas partes, y les pareció podrían meter el arroyo en la ciudad y se engañaron porque después fue difícil hacerlo; pero hicieron muy buenos pozos”(1).

Ciertamente se engañaron los primeros vecinos al ver tanto manantial, pues como el tiempo de lluvias estaba recién pasado, ya que vinieron por el mes de octubre, resultó que muchos de estos ojos de agua eran de carácter transitorio y muy pocos los de descarga permanente, por ello los primero pobladores empezaron pronto a sufrir escasez y falta de agua.

La población empezó a extenderse hacia el poniente del río que se bifurcaba tanto al Norte como al Sur, lo que hizo que exactamente antes de estos brazos se eligieran los emplazamientos donde se construyeron dos puentes; el del Sur que permitió el paso a los pueblos de Analco, San Pedro y regiones lejanas. El otro puente se utilizaba para pasar de la ciudad al hospital de la Veracruz pues aun cuando el río traía poca agua, era necesario el puente.

Afluentes del río de San Juan de Dios fueron los innumerables manantiales que había en su ribera, los del pueblo de Mexicaltzingo y muchos otros como el arroyo de El Arenal de descarga transitoria el cual contribuyó a romper con la traza entre la ciudad y el pueblo de Mexicaltzingo.

Hacia 1550, ocho años después de fundada en el valle de Atemajac, el obispo Gómez de Maraver hizo de Guadalajara la siguiente descripción:

Está en tierra llana y campo raso y de buenas salidas, las casas y edificios son buenos, fuertes y seguros… Tiene muchas fuentes y aguas muy buenas y un río junto de la ciudad en la cual hay huertas y heredades y molinos y junto a él a la parte de la ciudad, un monasterio de San Francisco, el mejor de este reino y junto a él de la otra parte del río hasta 500 casas de naturales por burgo y arrabal de ciudad y mercado cada cinco días.

(1)  Muriá,  José María (dir,) Historia de Jalisco. Guadalajara. Gobierno de Jalisco 1980-1982. 4 vols.

*Doctora Angélica Peregrina. El Colegio de Jalisco.

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