Jueves, 09 de Julio 2020
Ideas |

Reflexiones sobre la marcha

Por: Diego Petersen

Reflexiones sobre la marcha

Reflexiones sobre la marcha

1. No podría estar más en desacuerdo con la demanda esencial de la marcha de los autos del sábado. Exigir que se vaya un presidente legítima y democráticamente electo es un absurdo. Lo dije cuando gritaban “fuera Peña” y exactamente lo mismo pienso hoy. La única diferencia es que ahora los que gritan sean otros. Entiendo que se trata de una catarsis y por lo mismo no merece más atención. Si quieren que se vaya el presidente primero tienen que ganar la elección intermedia del 2021 y luego plantear democráticamente la revocación de mandato que ya existe en la Constitución y tiene reglas. 

2. Descalificar la marcha porque se hizo en automóviles es caer en el mismo sectarismo que se critica. La izquierda también ha hecho marchas en automóviles, recuerdo la caravana de autos que recibió a Cuauhtémoc Cárdenas en 1988 por López Mateos y lo acompañó marchando en carros numerados (para que nos cuenten bien) hasta Zapopan. O el movimiento de El Barzón, de donde surgió el liderazgo del hoy presidente de Morena, Alfonso Ramírez Cuellar, que realizaba sus marchas en tractores. Eso sí, como bien lo dijo Pablo Montaño en Twitter, qué flojera organizarse para ir a un embotellamiento, pero cada quien sus añoranzas.

3. El que la manifestación se haya dado en 70 ciudades simultáneamente, da igual si eran dos o 500 automóviles en cada lugar, habla de una articulación importante. No se trata, como en el caso de la manifestación de las mujeres hace unos meses, de un movimiento que articula nuevas y diversas demandas a través de redes sociales sino de una estructura de los grupos de derecha que lleva años ahí y que resurge cuando se ve vulnerada en sus intereses. Desde el movimiento Libertad de Educación de 1985, pasando por las protestas contra Televisa en los años noventa y la vinculación con Acción Nacional en la transición a la democracia, la derecha ha tenido y tiene una base social organizada.

Que exista oposición y debate y que este se dé en el espacio público es lo más sano en una democracia.

4. El movimiento es también muy disímbolo por regiones. Los grupos conservadores (los de verdad y no ese cajón enorme en el que el presidente mete a todos los que le caen mal) tienen arraigos y demandas muy locales. La marcha en León se articuló con el debate sobre el aborto, mientras que el grupo de Cuernavaca está atado a los problemas de inseguridad. Es fundamentalmente un movimiento de las ciudades del Centro, Occidente y Norte del país y, por lo mismo, resulta interesante que ciudades como Acapulco o Oaxaca hayan tenido eco.

5. La reacción del presidente si bien tiene la virtud de ser prudente (cosa que no es normal), resulta por demás extraña: pedir a los manifestantes que amenazan con hacer bloqueos a su gira por motivos de la epidemia de salud cuando él mismo no debería estar de gira es por lo menos una contradicción.

6. Si hemos de hacer una evaluación, la marcha es desde donde se vea positiva: independientemente de las demandas y las formas que el país tenga vida política en las calles, que exista oposición y debate y que este se dé en el espacio público es lo más sano en una democracia.

diego.petersen@informador.com.mx

Temas

Lee También