Miércoles, 21 de Abril 2021

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Iconia: detener un despojo a la ciudad

Por: Rubén Martín

Iconia: detener un despojo a la ciudad

Iconia: detener un despojo a la ciudad

Guadalajara se ha construido, al menos en el último siglo, a golpe de despojos urbanos por parte de empresarios inmobiliarios con la complacencia o la virtual alianza de los poderes públicos. Otro capítulo de la larga serie de despojos urbanos pretende concretarse ahora en predios que son patrimonio de todos los tapatíos y que el gobierno municipal de Guadalajara entregó a particulares en 2008, entonces con el proyecto nombrado Puerta Guadalajara y que cambió su nombre a Iconia en 2012.

Proyecto Iconia es el nombre del más reciente caso de despojo de bienes comunes de todos los tapatíos que de modo incongruente gobiernos de todos los partidos han entregado a empresarios de la construcción para llevar a cabo lucrativos negocios inmobiliarios. 

La historia sucinta de este caso de despojo urbano nace en 1978, cuando el entonces gobierno de Guadalajara emprendió una serie de compras de varios predios en el polígono comprendido entre la calzada Independencia norte, el Periférico, el Planetario y el Zoológico de la ciudad.

El destino de esos predios era para un gran parque metropolitano. De modo incongruente con los objetivos de brindar una vida digna a los habitantes de esa zona de la ciudad, el gobierno del panista Alfonso Petersen estableció un convenio de asociación con la empresa española Mecano América, para el desarrollo de lo que llamaron Puerta Guadalajara. En ese momento el terreno era de más de 136 mil metros cuadrados. 

El gobierno tapatío entregó sin recibir ningún peso a la española Mecano a cambio de que esta realizara obras públicas como contraprestación. Mecano tuvo problemas financieros en España y transfirió sus derechos a la empresa sinaloense Operadora de Hoteles Salamanca (OHS) en febrero de 2012 sin que el ayuntamiento tapatío lo impidiera, pues Mecano incumplió los plazos de la contraprestaciones, por lo que el predio debería regresar al dominio municipal.

Los gobiernos priistas de Aristóteles Sandoval Díaz y de Ramiro Hernández García se mantuvieron indecisos de exigir a OHS la devolución del predio, a pesar de declaraciones en contrario y de las exigencias de los vecinos de Huentitán y colonias aledañas que exigían desde entonces volver al destino original del predio como parque urbano.

La llegada de los gobiernos de Movimiento Ciudadano, de Enrique Alfaro y de Ismael del Toro, no cambió la ventajosa relación de los intereses inmobiliarios sobre este proyecto, al contrario. 

El episodio más reciente de abuso de los intereses privados sobre el interés público ocurrió en noviembre de 2017, cuand o OHS vendió 57 mil metros cuadrados a la empresa Hoteles Riviera, por 500 millones de pesos sin que ingresara un solo peso a la ciudad. La historia la reveló la periodista Sonia Serrano Íñiguez (https://bit.ly/3ftuYiw). 

A pesar de esa transacción que beneficia a la empresa apoderada del terreno, y de que ésta ha incumplido los plazos de las obras acordadas como contraprestación, el gobierno de Guadalajara no tiene intención de exigir la devolución del terreno. 

A pesar de que no han cumplido los plazos de las contraprestaciones, OHS ya tiene en preventa departamentos en el complejo llamado Iconia. En su página en internet se informa que se pretende levantar ocho torres de 25 pisos o más con 200 departamentos cada una para un total de mil 600 unidades de vivienda. A precios moderados del mercado, se espera un negocio inmobiliario cercano a los 10 mil millones de pesos o más, considerando áreas comerciales y turísticas que se pretenden albergar en el mismo sitio. 

Ante la toma de partido del gobierno de la ciudad a favor de los desarrollos inmobiliarios, los vecinos organizados de Huentitán y de otras colonias de la ciudad han tomado directamente los predios, exigen que se reincorpore el terreno como un bien público y se deje como parque metropolitano. 

La lucha de los vecinos de Huentitán contra este despojo urbano se suma a la resistencia que desde hace años han hecho en defensa de los espacios públicos colectivos y organizaciones como El Retiro contra las Villas Panamericanas, Arcos de Guadalupe despojados de un parque público, colectivo de defensores del bosque el Nixticuil, así como defensores del Cerro de la Reina, o del parque San Rafael. La lucha por la defensa de los espacios públicos y bienes comunes ha sido difícil porque en cada una de ellas se ha manifestado que el gobierno no actúa a favor del bien común, sino a favor de los intereses particulares de los negocios inmobiliarios. 

Esperamos que la resistencia que están dando los vecinos de Huentitán ahora sí impida que los empresarios inmobiliarios concreten otro despojo urbano. 

rubenmartinmartin@gmail.com

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