Martes, 19 de Octubre 2021

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Guerra contra defensores

Por: Rubén Martín

Guerra contra defensores

Guerra contra defensores

La violencia siempre ha estado asociada a la expansión de la economía capitalista en territorios que pretenden ser valorizados, pero el aumento sostenido de asesinato de defensores del territorio indica que el actual periodo de acumulación por despojo, necesita más que nunca de la violencia para alcanzar sus objetivos codiciosos de acumular capital.

El más reciente reporte de la organización no gubernamental, Global Witness sobre asesinato de defensores del territorio y los medios de vida, revelan que el año pasado, en plena pandemia y confinamiento, fueron asesinados 227 personas en el mundo, pero con un marcado ascenso de violencia en países de América Latina, entre ellos México.

Del total de asesinatos que registra Global Witness, tres países concentran la mitad de los crímenes contra defensores: Colombia con 65 asesinatos, México con 30 y Filipinas con 29. De los diez países con más asesinatos de defensores, siete son de América Latina: Colombia (65), México (30), Brasil (20), Honduras (17), Guatemala (13), Nicaragua (12) y Perú (7). 

El informe anual de Global Witness sobre asesinatos de defensores, que presenta anualmente desde 2012, revela que la mayoría de esta violencia sistemática se concentra en el sur global: 226 de los 227 crímenes contra defensores ocurrieron en países del sur. Canadá fue el único país de capitalismo avanzado donde ocurrió un ataque mortal contra un defensor. Aunque vale añadir que empresas de Canadá, especialmente mineras, han sido acusadas de provocar violencia contra defensores del territorio en terceros países, como es el caso de México donde mineras canadienses han estado involucradas en campañas de criminalización contra comunidades que defienden su territorio, llegando incluso al asesinato de activistas que se oponen a las actividades extractivas.

De acuerdo al reporte 2020 de Global Witness (que se puede obtener aquí: https://www.globalwitness.org/es/last-line-defence-es/), las dinámicas de acumulación de capital asociadas a la violencia y muerte contra defensores están relacionadas hasta 30 por ciento a actividades extractivas como la explotación forestal, la minería y la agroindustria a gran escala. Los megaproyectos hidroeléctricos y de infraestructura son otra dinámica de acumulación que generan contextos de violencia que terminan en muerte de defensores. 

La explotación forestal fue el otro sector vinculado a la mayor cantidad de asesinatos, con 23 casos. Global Witness destacó el caso de México, donde el aumento en los asesinatos está relacionados con la tala y la deforestación, muchas veces ilegal.

Para el caso de México, se destaca que la muerte de defensores registró en 2020 un incremento de 67 por ciento de crímenes contra defensores comparado con 2019. El año pasado hubo 18 asesinatos, 14 en 2018 y 15 en 2017. El reporte de Global Witness subraya, para el caso de México, el alto nivel de impunidad que rodea cada asesinato de un defensor del territorio: “hasta un 95 por ciento de los asesinatos no enfrentan ningún tipo de proceso legal”, señala la ONG.

Global Witness subraya con razón que los asesinatos ocurren en un repertorio de violencia que incluyen intimidación, vigilancia, violencia sexual y criminalización, por tal razón subraya que con certeza el número de personas atacadas en contextos de defensa del territorio se multiplica por miles en todo el país. Es decir, hay una guerra contra los defensores del territorio, y los medios independientes de reproducción de la vida. 

Del otro lado, el informe no pone en duda en donde recae la mayor responsabilidad de generar esta violencia: “Las empresas son responsables: Muchas empresas se involucran en un modelo económico extractivo que prioriza de forma abrumadora las ganancias sobre los derechos humanos y el medio ambiente”. 

Jalisco no ajeno a este contexto de violencia asociado a la defensa del territorio como pueden atestiguar pueblos como la comunidad nahua de Ayotitlán en el municipio de Cuautitlán, el pueblo coca de Mezcala en Poncitlán, la comunidad de Ixcatán en Zapopan, diversas comunidades wixárikas o la comunidad tepehuana de San Lorenzo Azqueltán, entre otras. 

rubenmartinmartin@gmail.com
 

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