Jueves, 20 de Febrero 2020
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¿Es “Todos somos Braian” la obra de teatro más relevante del año?

Por: Iván González Vega

¿Es “Todos somos Braian” la obra de teatro más relevante del año?

¿Es “Todos somos Braian” la obra de teatro más relevante del año?

Hay tantas formas de disfrutar el teatro, que escoger una “favorita” suena a desperdicio, pero uno, como espectador, tiene derecho a elegir. El debate siguiente es irrelevante: si de verdad quisiéramos construir un mejor teatro en Guadalajara, podríamos confesar cuál no nos gusta sin sentir que cometemos el tapatío pecado de “hablar mal del compañero”; en contraste, decir qué teatro sí nos gusta contribuye a recomendarlo, un bonito verbo que evoca la idea de poner algo en las manos de otro.

Explicar por qué “Todos somos Braian” y el proyecto de Pequeños Creadores Teatro pueden ser favoritos es comprometedor: implica una perspectiva, que es una forma de mirar. “Todos somos Braian”, por ejemplo, es un proyecto cuyas aspiraciones artísticas operan en función de su apuesta social.

“Todos somos Braian” es un espectáculo con nueve preadolescentes actores que presentan, entre todos, a un muchachito de secundaria en el primer enamoramiento, que lo obliga a preguntarse cuánto está dispuesto a cambiar de sí mismo por ganarse la atención de una niña. Es una obra armada por el grupo Los Ferrocarrileros, que a su vez fue el resultado del taller de teatro hecho por niñas y por niños (así se llama esta perspectiva) que las artistas Edith Castillo y Viridiana “Piña” Gómez hicieron en el Centro Cultural La Ferro. En esta metodología, fomentada a escala nacional, la idea es que los niños armen su propia batería de temas de interés y que, en el taller, conozcan herramientas del teatro para contarlos a su modo. El objetivo no es que se conviertan en artistas profesionales, ni mucho menos, sino que se apropien de los recursos.

Edith y “La Piña”, más Mariana Villalpando, convirtieron aquel taller en Pequeños Creadores Teatro y extendieron su trabajo a Santa Paula, Tonalá (lea más en Ágora TeatroGDL: las condiciones de vulnerabilidad de las dos colonias ponen de relieve el potencial de la idea). Los resultados están centrados en cuánto participen (y se diviertan) los niños, no en la complejidad estética o técnica de los espectáculos. Pero Pequeños Creadores ha subido la cota de calidad: si Enrique Olmos les escribió a los niños “El Sur viaja en tren”, los preadolescentes de “Todos somos Braian” colaboraron con Maribel Carrasco, una autoridad del teatro mexicano.

Merced a la intervención de la dramaturga, “Braian” confronta a los niños actores con su público y les coloca sofisticadas lucubraciones sobre el enamoramiento y la vida: cuestionan qué significa “madurar”, como si los niños estuvieran “verdes” y sus sentimientos y miedos no fueran serios o legítimos. Así, el teatro les da poder, los retrata como personas y no como humanos incompletos que merecen ternura. Y eso es, desde esta perspectiva, un gran potencial del teatro hoy en día: devenir herramienta para ciudadanos que merecen foros y audiencias para verificar el valor de sus voces, su identidad y sus historias.

O, como suele decirse con cursilería que no soslaya la verdad, para mirarse a sí mismos en una experiencia colectiva: sentarse junto a otro y comprobar que ese personaje se nos parece, y que tú y yo somos un poquito iguales, o sea que quizá sí podemos entendernos y compartir el mundo. Cuando la invitación la hacen los nueve disciplinados Ferrocarrileros de “Braian”, con tantísimo buen humor, uno tiene ganas de decirles que sí: que aceptamos el pacto de hacernos, juntos, las mismas preguntas sobre lo que significa ser adulto, y de dejar de contarle a los niños que solo hay una forma de crecer.

“Todos somos Braian” tiene dos funciones más en el Teatro Jaime Torres Bodet: sábado 29 y domingo 30, a las 13:00 horas. No tiene por qué ser la obra más relevante del año, claro está, pero puede ser la más relevante para algún joven espectador: déjelo ir al teatro.

agoragdl.com.mx / ivangonzalezvega@gmail.com

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