Lunes, 08 de Agosto 2022

LO ÚLTIMO DE Ideas

Ideas |

Violencia: la estrategia, las causas y los mitos

Por: Diego Petersen

Violencia: la estrategia, las causas y los mitos

Violencia: la estrategia, las causas y los mitos

El presidente insiste en que su estrategia contra la violencia está funcionando y que no cambiará su política. Alguna vez la sintetizó en el slogan publicitario “abrazos, no balazos” y se quedó. De acuerdo con el conteo de Luis Estrada, en 2019 lo dijo solo una vez durante las Mañaneras; en 2020, tres; en 2021, cuatro, y en lo que va de este año lo ha repetido 17 veces. Pero ¿cuál es realmente la estrategia? ¿Cuáles son esa serie de acciones meditadas y planificadas para conseguir un fin que componen una estrategia?

De acuerdo al Plan Nacional de Desarrollo presentado en abril de 2019, la estrategia Nacional de seguridad se compone de diez acciones (esa manía profética de los decálogos), de los cuales solo se ha cumplido cabalmente la décima: creación de una Guardia Nacional. El resto, que van desde la reorientación de las acciones de las fuerzas armadas o la regeneración ética de la sociedad, hasta garantizar educación, empleo, salud y bienestar, no tienen en el Plan forma de medirse. Algunas otras, más concretas, han sido abandonadas o están en cumplimiento cero, como la reformulación del combate a las drogas, la política de no criminalización del consumo, la recuperación de cárceles o una nueva política de procuración de justicia. En el epílogo del mismo documento dice que al final del sexenio, cito, “la delincuencia organizada estará reducida y en retirada… Los índices delictivos -de homicidios dolosos, secuestros, robo de vehículos, robo a casa habitación, asalto en las calles y en el transporte público y otros- se habrán reducido en 50 por ciento en comparación con los de 2018”. 

Si la política planteada era discutible por ambigua, la puesta en marcha se redujo en la práctica a tres cosas: Una Guardia Nacional maniatada, una reunión en la madrugada donde no se toman decisiones y una moralización desde el púlpito mañanero. Salvo que ocurra un milagro, que es lo que espera el presidente, se ve aún lejísimos la meta de 49 homicidios al día; el promedio en mayo pasado fue de 80 asesinatos cada 24 horas, a lo que habría que sumar 50 desapariciones diarias.

Las causas de la violencia hay que buscarlas en otro lado, en la falta de Estado de derecho, de procuración de justicia, la precariedad de las instituciones de seguridad, así como la marginación

Las excusas del gobierno y su séquito son dos: nos dejaron un cochinero (cosa que ya lo sabían y por eso ganaron) y estamos atacando las causas. La primera es grilla; la segunda es un mito que hay que revisar con seriedad. Insistir en que la causa de la delincuencia es la pobreza es una falsa premisa sobre la que está basada una estrategia fallida. La pobreza y la desigualdad hay que combatirlas por muchas otras razones, desde éticas hasta económicas, y debe ser prioridad de cualquier gobierno en México. Pero, insistir en que la pobreza es la causa de la violencia no solo es un paradigma equívoco, sino que estigmatiza y criminaliza el ser pobre.

Las causas de la violencia hay que buscarlas en otro lado, en la falta de Estado de derecho, de procuración de justicia, la precariedad de las instituciones de seguridad, así como la marginación, una condición que tiene más que ver con las debilidades institucionales del Estado que solo con la falta de ingreso. Lo que está claro es que ninguna de estas cosas se resuelve levantándose temprano, paseando a la Guardia Nacional por el territorio, echando rollos moralizadores cada mañana, ni por supuesto, culpando al pasado. 

diego.petersen@informador.com.mx
 

Temas

Lee También

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones