Jueves, 24 de Junio 2021

LO ÚLTIMO DE Ideas

Ideas |

¡Aguas! Ahí viene la reforma fiscal

Por: Enrique Quintana

¡Aguas! Ahí viene la reforma fiscal

¡Aguas! Ahí viene la reforma fiscal

Si usted es de los que piensan que en materia económica las cosas no se pueden poner peor de cómo están hoy, mejor vuelva a considerarlo.

Tras la decisión que dio a conocer el Banco de México el viernes pasado, han aumentado las posibilidades de que pronto nos caiga una reforma fiscal.

Y sabemos que en México “reforma fiscal”, es sinónimo de que los contribuyentes cautivos paguemos más al fisco.

Pero déjeme contarle la historia completa.

Como seguramente usted sabe, el Banco de México tiene reservas internacionales. Va haciendo un guardadito para asegurar que el país cuente con divisas suficientes para garantizar sus operaciones internacionales, trátese de importaciones de mercancías o del pago de obligaciones.

Como todos los bancos, el banco central hace una vez al año su corte de caja para ver cómo anda su balance.

Este, como el de las empresas residentes en México, se expresa en pesos. Pero, ¿qué pasa si usted tiene activos en dólares y la moneda norteamericana se aprecia? Pues que sus dólares valen más pesos. Hay una ganancia cambiaria.

El Banco de México la obtiene en los años en los que el dólar se encarece. Pero también puede tener una pérdida cambiaria si el dólar baja.

Cuando hay ganancia cambiaria, el Banco de México, toma una parte de ella y la vuelve a inyectar a su capital. Y, si queda un remanente, por ley, debe entregarlo a la Secretaría de Hacienda.

En el año de la pandemia, cuando la cotización de la divisa norteamericana se disparó, hubo quien pensaba que sería tan grande ese remanente que pensó que al gobierno le habrían de tocar como 500 mil millones de pesos.

En algún momento se dijo que el Banxico incluso debería dar al gobierno un adelanto.

Bueno, pues resulta que nos enteramos el viernes de que el remanente del 2020 fue exactamente ¡de cero! Nada.

Así que Hacienda tendrá que rascarse con sus propias uñas, pues del Banxico no le va a caer nada.

Si de por sí, ya se empezaba a hablar de la necesidad de una reforma fiscal, ahora se hará con más razón, pues no hay forma de que las cuentas fiscales cuadren, sobre todo a partir del 2022.

El guión previsto por el gobierno es que en la Cámara de Diputados se consiga por lo menos la mayoría absoluta y que, por tanto, se pueda pasar sin problema una reforma a las leyes fiscales en el periodo ordinario que comienza el próximo septiembre, para poder hacerse efectiva en el 2022.

Hace unas semanas, la titular del SAT, Raquel Buenrostro, dijo que no era necesaria ninguna reforma, que bastaba con una mejor vigilancia.

Horas después, el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, la mandó a… cobrar impuestos y le dijo que era Hacienda quien iba a definir si se necesitaba o no una reforma.

No tengo duda de que vendrá.

El único obstáculo real que podría impedir la reforma es que Morena y sus aliados no alcanzaran ni el 50 por ciento de los asientos en la Cámara de Diputados.

Pero, si eso llegara a pasar, entonces el menor de los problemas que tendría este gobierno sería el asunto de las finanzas públicas.

Temas

Lee También