Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Martes, 19 de Noviembre 2019
Ideas |

* Incógnitas

Por: Jaime García Elías

* Incógnitas

* Incógnitas

Dos grandes incógnitas están vigentes hoy en día en el futbol mexicano: una se relaciona con las dos plazas pendientes de cubrirse para el verdadero campeonato -la “Liguilla”-, del que la fase clasificatoria en curso viene a ser el extenso prólogo de una novela de suspenso que se resuelve en seis breves páginas que consumen apenas tres semanas; la otra tiene que ver con la continuidad de varios técnicos al frente de sus equipos; (entre ellos, los dos de Guadalajara).

*

Seis de los ocho lugares disponibles para la “Liguilla”, como un cataclismo no suceda, ya están virtualmente reservados. Santos Laguna, Necaxa, Querétaro, “Tigres”, América y León rebasaron la cuota de 27 puntos que virtualmente aseguran la clasificación. Morelia y Tijuana, ambos con 24 puntos, aún están en la cuerda floja. Pachuca, Monterrey, Cruz Azul y Toluca, por las inversiones que realizaron y los nombres que incorporaron a sus plantillas, parecen condenados a disputarse -o, peor aún, a compartir- la nada honrosa distinción de ser las grandes decepciones del certamen.

*

La continuidad de los técnicos es tema obligado, en parte porque se supone que el cierre del campeonato obliga a sacar cuentas a los dirigentes de todos los equipos, y en parte porque, en el caso de los que se queden por debajo de las previsiones, se aplicará, muy probablemente, la variante futbolera de la vieja máxima: “Si el enfermo se muere, el médico es el culpable”. (Cámbiese “equipo” por “enfermo” y “entrenador” por “médico”, y la operación estará hecha).

Diego Alonso, con el Monterrey, y Pedro Caixinha, con el Cruz Azul, ya fueron sacrificados en acatamiento a esa añeja sentencia. Ricardo La Volpe, en Toluca, y Juan Reynoso, en Puebla, parecen prendidos con alfileres.

Luis Fernando Tena, en el Guadalajara, y Leandro Cufré, en el Atlas, están a expensas del humor de que amanezcan sus dirigentes en función de los resultados que se consigan en el cierre de la campaña. En uno y otro caso, un análisis serio, desapasionado y objetivo de las circunstancias en que asumieron sus funciones y del funcionamiento de sus equipos, lleva, con relativa facilidad, a la conclusión de que uno y otro fueron valientes al aceptar los retos que se les encomendaron… pero no eran hacedores de milagros para dar los resultados que hubieran deseado los seguidores más recalcitrantes o los dueños de los respectivos juguetes.

Temas

Lee También

Comentarios