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Martes, 19 de Junio 2018
Ideas |

- “¡Renuncien…!”

Por: Jaime García Elías

- “¡Renuncien…!”

- “¡Renuncien…!”

Que la víctima, esta vez, fuera un personaje prominente de una de las empresas más importantes –y, sobre todo, de las más influyentes— de México, dio la dimensión de noticia a un crimen que, en circunstancias normales, se limitaría a ser estadística.

-II-

Si el suceso hubiera consistido, escuetamente, en que dos raterillos de baja estofa –versiones modernas de los antiguos asaltantes de Camino Real–, tratando de despojar de sus costosas bicicletas a dos deportistas de fin de semana que pedaleaban a inmediaciones de las Pirámides de Teotihuacán –como quizá lo harían en el Bosque de La Primavera si vivieran en la Zona Metropolitana de Guadalajara–, les dispararon con un arma de fuego e hirieron mortalmente a uno de ellos, posiblemente ahí hubieran quedado las cosas.

Sin embargo, como se trató de un importante ejecutivo de un consorcio empresarial (Adolfo Lagos Espinosa, vicepresidente corporativo de telecomunicaciones de Televisa), el episodio conmocionó a la sociedad –con justificada razón, por lo demás–, motivó un mensaje personal de condolencia del Presidente Peña Nieto y puso en operación a la Procuraduría General de la República, al efecto de investigar los hechos e identificar y detener a los responsables. Como, al parecer, uno de los presuntos delincuentes resultó herido, las pesquisas debieron abocarse, de inmediato, a la búsqueda de algún rastro hemático en el camino de terracería en que ocurrieron los hechos.

En efecto: como buscar una aguja en un pajar; una misión a la medida para James Bond, agente secreto de Su Majestad (con el arsenal de dispositivos electrónicos de bolsillo que estrena en cada película)…, u, ocasionalmente, de las autoridades policiacas mexicanas cuando hay especial interés, más que por resolver un caso específico, por sacudirse la presión mediática y por responder a las exigencias sociales –el consabido “¡Si no pueden, renuncien!”– mediante un espectacular alarde de eficacia.

-III-

Es posible que el asunto se resuelva. Es lo deseable, además… De darse el caso, sin embargo, se trataría de uno de los contadísimos aciertos en la investigación de alguno de los 21,200 homicidios  que, según los registros de las mismas autoridades, han ocurrido en el país en los primeros 10 meses del año, y que reflejan un incremento de 23% anual en ese tipo de delitos.

Sería, en otras palabras, la honrosa excepción que confirmaría una regla lamentable: el común denominador de esos hechos, cuando la víctima es un ciudadano de tantos y no un personaje prominente: la impunidad.

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