Las verduras asadas se han convertido en un pilar de la alimentación saludable en los últimos años, no solo por su sabor intenso y textura agradable, sino también por los beneficios nutricionales que conservan cuando se cocinan adecuadamente.A diferencia de otros métodos de preparación, como el hervido o la fritura, asar verduras puede maximizar su valor nutricional y mantener un índice glucémico favorable para el control del azúcar en sangre. ¿Qué las hace distintas y por qué conviene incorporarlas con regularidad en la dieta? Descúbrelo.Asar consiste en cocinar las verduras en contacto con calor seco, generalmente en horno o parrilla, lo que permite retener buena parte de sus nutrientes. La ausencia de agua como medio de cocción evita que las vitaminas solubles se disipen, como ocurre con el hervido.Nutrientes clave que se conservan al asar:Aunque el asado conserva mejor los nutrientes que otros métodos, algunas pérdidas son inevitables:No obstante, estas pérdidas son menores comparadas con el hervido, donde una gran parte de vitaminas hidrosolubles se transfiere al agua de cocción y se desecha.El índice glucémico (IG) mide la rapidez con que un alimento eleva la glucosa en sangre. Las verduras, en general, tienen un IG bajo, lo que significa que liberan glucosa lentamente, ayudando a mantener niveles de azúcar estables.¿Qué pasa cuando se asan? En la mayoría de las verduras no almidonadas como el brócoli, la coliflor, la calabacita, los espárragos, los pimientos, la berenjena, etcétera, el Índice Glucémico (IG) permanece bajo, incluso después de asarlas. En verduras almidonadas como zanahoria, camote o calabaza, el asado puede ablandar sus azúcares y elevar ligeramente el IG comparado a cuando se sirve cruda, pero sigue siendo moderado si las porciones son controladas.Un IG bajo o moderado ayuda a reducir picos de glucosa y es beneficioso para personas con resistencia a la insulina, diabetes tipo 2 o quienes buscan un mejor control metabólico.En conclusión, las verduras asadas no solo son sabrosas, sino que también ofrecen una alta retención de nutrientes, conservan un índice glucémico favorable y presentan ventajas claras frente al hervido o la fritura cuando se prioriza la nutrición saludable. Su preparación simple y versátil las convierte en una excelente opción para integrar más vegetales en la dieta diaria, promoviendo una alimentación equilibrada y funcional.TG