La detención del mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, por parte del gobierno de Estados Unidos, ha generado un torbellino de opiniones y debates a nivel internacional. Mientras algunos celebran la acción como un paso hacia la democracia, otros cuestionan la intervención estadounidense y advierten sobre los riesgos que este tipo de operaciones implica para la soberanía y el futuro del pueblo venezolano. Entre apoyos, críticas y reflexiones profundas, figuras del ámbito intelectual, artístico y político han hecho escuchar su voz.Uno de los primeros en reaccionar fue el historiador Enrique Krauze, quien a través de su cuenta en X manifestó su postura con una mirada de esperanza: “El 28 de junio de 2024 los venezolanos votaron masivamente contra el régimen del poder delirante. Creo firmemente que los venezolanos serán capaces de reconstruir su país, con independencia, democracia y libertad”.Krauze agregó más tarde una crítica al doble rasero de la política internacional: “La ‘indignación unilateral’ es despreciable. Bienvenida mientras los dictadores sean ‘de derecha’, pero si son ‘progresistas’ no importan sus crímenes. Esa izquierda no ha cambiado nada: es la misma que rendía culto a Stalin”.Y concluyó: “Un liberal no tiene doble moral: en @Letras_Libres desde 2015 denunciamos que Trump es un fascista. Y siempre nos opusimos a la tiranía chavista. Ojalá, Venezuela, pueda reconstruirse en democracia. Ojalá, Estados Unidos, preserve la suya”.Por su parte, la poeta y ensayista mexicana Malva Flores celebró la resiliencia del pueblo venezolano: “¡Viva el bravo pueblo! Abrazo a todos mis amigos y amigas venezolanos”.Mientras tanto, Federico Guzmán Rubio, autor del libro “Sí hay tal lugar. Viaje a las ruinas de las utopías latinoamericanas”, ofreció un análisis más crítico y reflexivo: “Lo de Venezuela es un buen resumen del estado del mundo: un país atrapado entre una dictadura asesina y una intervención extranjera ansiosa por saquear los restos del botín. Parecería que las únicas opciones hoy en día son elegir qué clase de autoritarismo queremos que nos gobierne y qué sistema nos parece mejor para empobrecernos. La libertad se ha convertido en una miserable elección entre las dos o tres formas de perderla. Habrá, con urgencia, que imaginar nuevas formas de convivencia y de organización para salir de este laberinto en el que todos los caminos, algunos de forma más directa y otros más sinuosa, desembocan en la más perfecta miseria, en todas las acepciones del término”. Por su parte, el ensayista político y profesor asociado en el Programa de Periodismo del CIDE, Carlos Bravo Regidor, advirtió sobre las consecuencias de la operación: “El vacío de poder creado por la operación puede salirse de control muy rápido. ¿Quiénes se disputan el mando ahora? ¿Con qué fuerza, instrumentos y apoyos? ¿Con qué capacidad de control territorial y qué legitimidad? Las siguientes horas y días serán cruciales”.Mientras que la poeta María Rivera, desde su cuenta de X, condenó la intervención: “El pueblo venezolano es dueño de sus recursos naturales. Estados Unidos está despojando a Venezuela de sus petróleos. Es una invasión y ocupación: violenta la soberanía y en los hechos es un ROBO en descampado”. Y añadió un mensaje más contundente: “Estados Unidos: asesinos y ladrones. Eso son”.Sin duda, estas opiniones reflejan la preocupación por la soberanía y los recursos estratégicos de Venezuela, así como por las consecuencias humanitarias y políticas que la operación puede generar en el país.La detención de Nicolás Maduro por Estados Unidos ha generado un mosaico de reacciones globales que van desde el respaldo y la esperanza de reconstrucción hasta críticas sobre la soberanía y la intervención extranjera. Intelectuales, músicos, escritores y actores han hecho escuchar sus voces, recordando que la situación venezolana no solo es un tema político, sino también un asunto de derechos humanos, recursos estratégicos y ética internacional.Y mientras el mundo observa, la incertidumbre se cierne sobre Venezuela: el futuro político, social y económico del país depende tanto de las decisiones internas como de la manera en que se gestione la intervención externa. Entre denuncias, llamados a la paz y reflexiones históricas, queda claro que las próximas horas y días serán cruciales para el destino de la nación sudamericana. Agencias El cantante Ricardo Montaner, radicado en Estados Unidos, recurrió a sus redes sociales con un mensaje de carácter religioso: “Señor, cuida y bendice al pueblo venezolano, llévate a los malos y permite que la paz reine”.El músico británico Roger Waters, exintegrante de Pink Floyd y conocido por su activismo político, lanzó un enérgico reproche al gobierno estadounidense: “Por el amor de Dios, Venezuela es una nación soberana, no se toca, gringos”.Waters criticó la operación denominada “Determinación Absoluta”, calificándola de agresión: “Estamos todos paralizados por la salvaje agresión activa, cometida por el imperio de EU, contra nuestras hermanas, nuestros hermanos y camaradas venezolanos”.El guitarrista extendió su apoyo al pueblo venezolano y pidió detener las acciones de Estados Unidos: “Por Dios santo, madura, deja de comportarte como la gente de un patio de escuela, este es nuestro mundo, no el suyo”.Waters subrayó que su activismo continuará: “Si yo fuera un hombre de oración, estaría rezando por el presidente Maduro; no soy un hombre de oración, pero sí un hombre activo y haré todo lo que esté en mi poder para apoyar a Venezuela, un país en sufrimiento, por el actuar de la policía gringa”. El escritor Stephen King también se pronunció sobre la situación, con un mensaje cargado de ironía política: “Maduro no tiene buena cara, estoy de acuerdo. Pero Putin tampoco, y Trump habla de darle una alfombra roja. No se trata de drogas, se trata de petróleo (es decir, es una droga). Justo cuando dices que Trump está en el fondo de un pozo, se muestra aún más atontado”.Sin duda, estas declaraciones ponen de relieve la percepción global de los intereses estratégicos detrás de la intervención y cómo los recursos naturales se entrelazan con decisiones políticas de alto impacto. La farándula mexicana también reaccionó a los acontecimientos en Venezuela. El cantante Alejandro Fernández expresó públicamente su respaldo al pueblo venezolano a través de su cuenta de Instagram, donde compartió un mensaje cargado de solidaridad. “Hermanos de Venezuela, los llevo en el corazón en mis oraciones. Les mando un abrazo lleno de fuerza, fe y esperanza. Que la paz y el amor de su gente los mantengan unidos. Siempre con ustedes”, escribió el intérprete, sumándose así a las voces que manifestaron su apoyo.Rubén Albarrán, vocalista de Café Tacvba, calificó a Donald Trump como un “terrorista”. El cantante aprovechó su participación con la Pérez Prado Orchestra para fijar su postura sobre la incursión de EU en Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro. “¡Trump es un terrorista!”, dijo ante cientos de personas que se dieron cita ayer en el Zócalo capitalino para su presentación.“Hoy es un día triste para Latinoamérica y por eso estamos bailando y por eso mandamos estos buenos deseos a Venezuela”, dijo en un breve mensaje.“No se trata de estar a favor del régimen de Maduro, sino que condenamos la acción violenta de EU de ocupar un país libre y soberano, eso no puede ser”, recalcó.Su mensaje fue aplaudido por algunos de los asistentes que a su vez alzaron la mano en señal de solidaridad. Cabe señalar que, así como surgieron opiniones que rechazaron el intervencionismo de Estados Unidos en Venezuela, también se desató una ola de reacciones -principalmente desde el mundo del espectáculo venezolano- que celebraron el hecho como el inicio de una nueva etapa para el país sudamericano, acompañada de mensajes de júbilo y esperanza. La ex Miss Universo Alicia Machado celebró abiertamente la noticia. A través de un mensaje en el que aseguró que “Venezuela es ahora libre”, compartió un video bailando y expresando su alegría, pese a su conocida postura crítica hacia Donald Trump.La actriz y cantante María Conchita Alonso también expresó su respaldo a la acción estadounidense, al considerarla un anhelo largamente esperado: “Es un sueño de millones de venezolanos. Ya era hora de que después de casi 26 años los invasores que trajo Hugo Chávez a Venezuela se vayan, y nadie mejor para hacerlo que el gobierno norteamericano”.A estas voces se sumaron José Luis Rodríguez “El Puma” y la actriz Marjorie de Sousa, quienes igualmente aplaudieron la detención, alineándose con quienes ven en este hecho una oportunidad para un cambio político en Venezuela.Por su parte, el cantante Carlos Baute optó por un mensaje de tono reflexivo ante la incertidumbre del momento: “Vienen días difíciles, pero Dios no abandona a la gente buena”, escribió, subrayando la complejidad del escenario que enfrenta el pueblo venezolano. CT