Edith Sánchez dedicó más de 25 años de su vida a organizar la rutina diaria de Luis Miguel, convirtiéndose en su asistente personal y en una persona de su absoluta confianza. Hoy, a sus 69 años de edad, sobrevive económicamente gracias al apoyo de sus familiares y amigos cercanos, mientras busca obtener una liquidación por su tiempo de servicio ininterrumpido.La excolaboradora del intérprete padece artrosis, diabetes y es sobreviviente de dos diagnósticos de cáncer que han mermado su calidad de vida. Según su testimonio, la relación laboral terminó en 2017, cuando viajó desde Los Ángeles a la Ciudad de México para una revisión médica donde le detectaron nuevos tumores.La historia comenzó cuando ella tenía 31 años y acudió a una entrevista donde el cantante solo le preguntó si contaba con visa para viajar. De inmediato se sumó al equipo de Luis Mifuel, con un pequeño detalle: durante el tiempo que trabajó para el artista, Sánchez asegura que nunca firmó un contrato formal ni fue dada de alta como trabajadora ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).Las jornadas laborales que describe en su relato eran continuas, trabajando de día y de noche para cumplir con la agenda internacional del cantante. "Yo nunca tuve vacaciones, nunca tuve nada, siempre estuve con él y para él", relató la exasistente en una entrevista concedida al diario El País, detallando que debido a su empleo no se casó, no tuvo hijos y se perdió las celebraciones familiares.De acuerdo con Sánchez, la relación cotidiana entre ambos era tan estrecha que el propio cantante le expresaba afecto personal, integrándola a su círculo íntimo. "Él siempre decía que yo era su única familia, que era como su mamá. Estábamos las 24 horas juntos", recordó Sánchez, quien conserva 12 pasaportes llenos de sellos de los viajes realizados entre 1991 y 2014.A pesar de la cercanía, donde ella lo llamaba "señor" y él la apodaba "Heidina", el punto de inflexión ocurrió en 2017. La asistente acudió a las instalaciones del Instituto Nacional de Cancerología para realizarse su chequeo oncológico anual, un permiso que el propio artista le había otorgado para vigilar su salud.Tras confirmarse mediante una biopsia médica que el cáncer había regresado a su cuerpo, ella decidió enviar un mensaje directo al cantante solicitando el pago de sus honorarios pendientes para solventar sus gastos. La respuesta que recibió ante esta petición fue el silencio y, posteriormente, la separación definitiva de su cargo sin recibir el finiquito legal correspondiente por las casi tres décadas de servicio a su lado.Durante el año completo que duró su tratamiento oncológico, la mujer no percibió ningún tipo de salario bajo el argumento administrativo de que no estaba laboralmente activa. Hasta el momento actual, Luis Miguel no ha emitido ninguna declaración pública ni privada sobre las acusaciones laborales realizadas por su exasistente, manteniendo el hermetismo que caracteriza el manejo de su vida personal y profesional.El equipo de representantes del artista declinó hacer comentarios oficiales tras ser contactado en repetidas ocasiones por la prensa. Al momento, Edith Sánchez descarta iniciar una demanda formal por el alto costo del proceso.Esta nota fue redactada con información de El País y con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de Whatsapp * * *OB