Uno de los murales que ha marcado a la bella Guadalajara dice adiós para dar la bienvenida a una nueva obra de la artista tapatía Olga Zuno. “El Cantinflas”, que le daba color a los días de los transeúntes en su ajetreada jornada laboral y a los conductores en el tráfico interminable, termina su ciclo tras más de 10 años de haber habitado en la urbe. Todo final viene con un nuevo comienzo y hoy la artista plástica Olga Zuno de 35 años nos presenta su próxima obra, la cual reemplazará al reconocido personaje mexicano.Nos encontramos en el mismo punto donde, hace más de una década, esta misma casa editorial entrevistó a Zuno mientras daba vida al icónico Cantinflas de colores. La artista se muestra segura y convencida mientras trabaja en esta nueva creación: pincel en mano, cubierto de pintura vinílica, sobre una plataforma y protegida por un arnés a varios metros de altura.Olga compartió cómo surgió la idea de emprender esta nueva intervención y cómo ha cambiado su estilo artístico con el transcurso de los años. Para este trabajo la artista trabaja en colaboración con el Gobierno de Guadalajara con la intención de crear una obra para un espacio público. La idea era reemplazar al icónico personaje por figuras que representaran a los mexicanos comunes, aquellos que no son famosos, compartió la artista.La obra consiste en un emblemático mural que retrata a una mujer que vende flores en las plazas y pueblos de la ciudad junto a un globero; ambos aparecen enamorados, en una escena que rinde homenaje a personajes cotidianos de la vida mexicana. “La intención es que cuando la gente lo vea sienta felicidad y se identifique eventualmente con él”.Como un déjà vu, la artista vuelve a trabajar bajo la luz del sol. Son largas horas de labor, pero el entusiasmo y la energía de desarrollar este nuevo proyecto pueden más que el cansancio, aunque requiere un gran esfuerzo físico, compartió Olga.El trabajo de Zuno se caracteriza por una explosión de colores que da vida a cada uno de sus trazos y que a pesar de los aprendizajes adquiridos y nuevos estilos este sello distintivo de ella es imborrable "El uso de colores me sigue encantando pero los cuadros que estoy haciendo ahora entra un poco más en lo abstracto". Uno de los retos más grandes para Olga en la creación de este mural ha sido lo que implica pintar en las alturas. “A veces tienes que estar bajando y subiendo para encontrar en qué parte vas”, comentó.También habló sobre lo que implica trabajar a la intemperie en la ciudad: “Aquí estás a disposición del clima, del sol y de la gente que pasa. Es completamente diferente a trabajar en un estudio, donde tienes todos los materiales, toda la comodidad y todas las facilidades. Pero creo que parte de lo divertido es que no sabes qué va a pasar cada día, y cada jornada puede ser diferente”, dijo sobre el proceso de elaboración del mural.Para ella, pintar en su ciudad natal le transmite un sentimiento de felicidad y orgullo y, por supuesto, espera que esta no sea la última obra que plasme en las calles de la Perla Tapatía. “Me da felicidad haber tenido estas oportunidades y esperemos que vengan más cosas”, expresó.El Cantinflas de colores se va, pero queda en el corazón de muchos tapatíos e incluso en la piel de algunos. La artista nos compartió que algunas personas incluso se tatuaron la obra. Este mural también refleja la evolución artística de Zuno, las nuevas técnicas y el estilo que ha adquirido inspirado en sus experiencias de vida, el paso del tiempo y la madurez artística que ha ganado con esfuerzo y dedicación. La intervención forma parte de una serie de murales para el Mundial 2026, una obra que plasma parte de la esencia mexicana y busca proyectar la identidad mexicana ante los miles de visitantes que llegarán a la ciudad durante la justa mundialista. “Me da felicidad dejar una parte de mí en los muros y espero que lo reciban con felicidad de igual manera, es muy emocionante y divertido hacerlo”, expresó la artista.NG