La construcción de vivienda en zonas con acceso a transporte público, servicios y equipamiento urbano debe convertirse en una prioridad para el desarrollo de la metrópoli, consideró el presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI Guadalajara), Jahaziel Castañeda González, quien llamó a los sectores involucrados a impulsar juntos un modelo de ciudad que acerque a las personas a sus actividades cotidianas y reduzca los largos tiempos de traslado.El dirigente subrayó que el crecimiento urbano de las últimas décadas ha llevado a miles de familias a establecerse en zonas periféricas, lo que se traduce en horas perdidas cada día para trasladarse a sus centros de trabajo, escuelas o espacios de servicios. “Ya basta de mandar a la gente a las orillas de la ciudad, donde pierden en promedio tres o cuatro horas de su día en el tráfico”, afirmó.Castañeda González señaló que es posible desarrollar vivienda con precios más accesibles en áreas que ya cuentan con infraestructura, transporte público y equipamiento urbano. Explicó que este modelo busca acercar a los habitantes a estaciones de tren, hospitales, espacios recreativos, comercios y otros servicios básicos. “La meta es entregar una vivienda digna con excelente ubicación a precios accesibles”, expresó.El presidente de AMPI Guadalajara advirtió que los desarrolladores deben replantear la forma en que se construye la ciudad y priorizar proyectos que respondan a las necesidades reales de la población. Añadió que una vivienda bien ubicada puede representar una mejora significativa en la calidad de vida de las familias al reducir tiempos de traslado y costos asociados a la movilidad. Parte de esta estrategia se vincula con el convenio de colaboración que formalizaron la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) y la delegación Jalisco de la Asociación Mexicana de la Industria de la Construcción (AMIC).En el marco de esta firma, el presidente de AMIC Jalisco, Armando Mora Zamarripa, detalló que ambas organizaciones ya trabajan en la evaluación de algunos terrenos para futuros desarrollos inmobiliarios y realizan estudios de viabilidad técnica y financiera.“El objetivo es integrar desde las primeras etapas a especialistas como calculistas, estructuristas, mecánicos de suelo, proveedores y consultores financieros para generar proyectos más competitivos”, resaltó.Para Mora Zamarripa, este esquema permitirá fortalecer la planeación de desarrollos habitacionales y contribuir a la generación de vivienda con mejores condiciones para el mercado.Por su parte, Castañeda González adelantó que ambas asociaciones ya colaboran en proyectos habitacionales orientados a ofrecer vivienda accesible en zonas consolidadas de la ciudad. Entre ellos destacó Robledo 81, un desarrollo vertical de 10 niveles ubicado en el cruce de Juan de Dios Robledo y Javier Mina, cerca de la estación Cristóbal de Oñate del Tren Ligero.Al respecto, indicó que este tipo de proyectos buscan atender la demanda de vivienda social, económica y media dentro de la mancha urbana. “Les llamamos desarrollos de cinco minutos, donde la gente baja de su departamento y en cinco minutos tiene transporte público, hospitales, comercios y otros servicios. Lo que estamos buscando es cómo hacer que la vivienda deje de estar tan costosa y que esté muy bien ubicada”, recalcó. La Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) reiteró su llamado al Congreso de Jalisco para revisar la Ley que Regula la Prestación de Servicios Inmobiliarios y establecer la certificación obligatoria para asesores y promotores del sector.El organismo señaló que la acreditación voluntaria ha limitado la profesionalización de la actividad y ha permitido que personas sin la capacitación adecuada participen en operaciones relacionadas con el patrimonio de las familias.De acuerdo con la asociación, alrededor de 20 mil personas se dedican a la comercialización de bienes inmuebles en Jalisco, pero únicamente 190 cuentan con acreditación estatal.“Somos el único sector que pide a gritos que nos regulen”, afirmó Jahaziel Castañeda González, presidente de AMPI Guadalajara.El dirigente informó que la asociación ha documentado más de 100 casos de fraude inmobiliario en lo que va del año. Explicó que los responsables suelen utilizar nombres de empresas establecidas para ofrecer inmuebles inexistentes y solicitar anticipos a potenciales compradores.Añadió que mantienen comunicación con la Fiscalía del Estado para reportar estos casos y alertar a la ciudadanía sobre los esquemas más frecuentes.AMPI también impulsa mecanismos de verificación y plataformas digitales para brindar mayor certeza a los usuarios, además de promover cambios normativos que fortalezcan la profesionalización del sector y reduzcan los riesgos para quienes compran, venden o rentan una propiedad. CT