La situación diplomática de Estados Unidos empieza a generar presión sobre sus principales aliados comerciales, incluido México. Esto en un contexto donde la economía estadounidense pierde fuerza frente a China en sectores como inteligencia artificial (3 a 1 en registro de patentes), microchips (60% del mercado) y manufactura avanzada, advirtieron especialistas de la Universidad de Guadalajara.El análisis de esta situación se dio durante un conversatorio realizado este jueves en el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), donde académicos del departamento de Estudios sobre América del Norte de esta universidad, analizaron el papel actual de Estados Unidos a 250 años de su independencia, en medio de sus tensiones políticas internas y el debilitamiento tanto en la región como a nivel internacional.Uno de los puntos centrales fue el impacto que este desgaste puede tener en Norteamérica. Actualmente, más del 80% de las exportaciones mexicanas van dirigidas a Estados Unidos, por lo que cualquier cambio en su estabilidad económica o comercial afecta directamente a las cadenas de producción que comparte con México y Canadá.En ese contexto, la maestra Marcela López Vallejo, profesora del Centro de Estudios de America del Norte, advirtió que el problema ya no es solo político, sino también industrial y tecnológico.“Estados Unidos no se ha subido al tren de la nueva industria y eso pone en una posición complicada al T-MEC. Mientras China avanza con mayor velocidad en sectores de alta tecnología y producción industrial, EUA enfrenta dificultades para mantener su competitividad, lo que podría restarle fuerza a toda América del Norte frente a otros bloques económicos”, señaló.Los especialistas coincidieron en que el desgaste de Estados Unidos no solo se debe de ver como un cambio político, sino como una situación que afecta directamente a sus socios estratégicos. En el caso de México, señalaron que el principal riesgo es depender de una economía que hoy enfrenta más tensiones y menor certidumbre, ya que el 30% del PIB mexicano depende de las exportaciones que se hacen hacia EU.Para el doctor José Jesús Bravo Vergara, profesor de historia, a este escenario se le suma la pérdida de confianza local e internacional en la política exterior estadounidense, ya que la inconsistencia de las decisiones tomadas por el presidente Trump ha comenzado a desgastar la relación con sus aliados del T-MEC. Además mencionó que el 65% de la población estadounidense está en contra de sus políticas arancelarias y de guerra.“Las acciones inconsistentes de Trump crean desconfianza. Sus aliados ya no lo siguen con la misma facilidad. Además la mayoría de la población estadounidense ni siquiera está de acuerdo con sus políticas arancelarias y bélicas”, señaló.El doctor también mencionó que este cambio de postura le está abriendo más oportunidades para que otras potencias, particularmente China, sigan ganando presencia internacionalmente e incluso en la región de América del Norte.Por su parte, el maestro Miguel Sigala, profesor de Historia Contemporánea de América del Norte, cerró el conversatorio mencionando que la polarización política dentro de Estados Unidos también está debilitando su capacidad de liderazgo exterior.“Lincoln decía que una casa dividida no puede mantenerse en pie, y esta es la situación de Estados Unidos; Un país polarizado, radicalizado, cualquier tema de política pública tiende a los extremos (derecha e izquierda) a falta de consensos. Estados Unidos vive una división interna que también le está restando fuerza frente al mundo”, concluyó.MF