Miércoles, 03 de Junio 2020
Economía | Autos

Un básico de la seguridad a bordo de tu vehículo

Un pequeño ajuste puede hacer la diferencia entre una conducción segura y un accidente

Por: César Cerda

Manejar puede ser una de las accionas más sencillas que realizamos en el día a día, pero a veces cometemos pequeños errores que pueden aumentar las posibilidades de un accidente.

Uno de los errores más comunes es no ajustar de manera correcta los espejos que nos ayudan a la visión trasera, una mala colocación o enfocarlos sin una serie de elementos a tomar en cuenta puede ser riesgoso.

Es por eso que aquí te traemos las recomendaciones principales para un correcto ajuste de los espejos retrovisores, para que reducir al mínimo la posibilidad de un accidente.

Primero que nada debemos de entender que estos elementos son “nuestros ojos” para situaciones de maniobras, muy comúnmente cuando es en reversa. Tener una perfecta visualización del entorno es algo que debemos ponderar, por lo que tenerlos colocados debidamente es esencial.

Lo primero que debemos hacer a bordo del vehículo es sentarnos de manera correcta, con el pie izquierdo en el posapie y con una rodilla semi-flexionada, ni recta ni totalmente doblada.

Nuestro torso debe estar pegado al respaldo del vehículo y para ajustar la distancia hacia el volante debemos de poner nuestros brazos por encima del mismo, creando una flexión leve en nuestros codos. De no lograrlo, debemos de recorrer hacia adelante o atrás el asiento del conductor hasta lograr que esas dos articulaciones estén debidamente colocadas.

Lo siguiente es el ajuste de altura, debemos de tener completa visibilidad del camino, por lo que tendremos que elevar o bajar el asiento de manera que nuestros ojos tengan el mayor campo de visión posible, sin que el techo del automóvil, los pilares y el volante se interpongan en el camino, o lo hagan de la manera menos invasiva posible.

Una vez con el asiento debidamente colocado, ya podemos ajustar nuestros espejos. El primero es el retrovisor central, el cual está en la cabina, justo en el parabrisas. Basta con tocarlo de manera que podamos colocarlo creando una especie de marco que coincida con la luna trasera del vehículo, procurando que nada se interponga en el camino y con la mayor visibilidad posible.

Los espejos laterales deberán manipularse ya sea con el mando eléctrico o manual, esto depende del nivel de equipo de tu automóvil. Sin importar ese aspecto, el principio es el mismo, debemos de tener estos elementos lo más abiertos posibles, de manera que quede una especie de marco que elimine la lámina del vehículo. El ajuste hacia arriba solo debe permitirnos ver el horizonte trasero, es decir, parte del camino y del cielo.

Procura ajustar tus espejos con algún objetivo trasero, de preferencia un automóvil para recrear las condiciones de manejo normales. Evita caer en la idea de visualizar parte de tu coche en los espejos laterales, pues más que una referencia puede aumentar las posibilidades de un punto.

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