La cercanía de la Copa Mundial 2026 no solo representa un reto a nivel de selecciones, sino también un punto de inflexión para los clubes que podrían verse afectados por convocatorias y ausencias clave. En el caso de Chivas, este escenario obligaría a replantear su once inicial, generando una oportunidad valiosa para futbolistas que han tenido menor protagonismo, pero que hoy levantan la mano para asumir un rol determinante.Más allá de cubrir vacantes, el reto para estos jugadores será mantener el funcionamiento colectivo y, en algunos casos, incluso aportar variantes que enriquezcan el sistema del equipo dirigido por Gabriel Milito.En la portería, la responsabilidad recaería en Óscar Whalley, quien apunta a tomar el lugar de Raúl Rangel. Aunque sus apariciones han sido limitadas, el guardameta ha mostrado cualidades importantes como seguridad en el juego aéreo, buenos reflejos y, sobre todo, una destacada capacidad para jugar con los pies. Este último aspecto es clave en el modelo de salida desde el fondo que busca implementar el equipo. Su reto no solo será mantener el nivel, sino transmitir confianza a una línea defensiva que podría sufrir ajustes simultáneos.Por el costado ofensivo, Santiago Sandoval se perfila como el principal relevo de Roberto Alvarado. El joven atacante representa un perfil distinto: más vertical, encarador y explosivo. Su velocidad y capacidad para romper líneas en el uno contra uno pueden convertirse en un recurso importante para abrir defensas cerradas. Además, su conocimiento de la posición y los minutos que ya ha tenido en ese sector lo colocan como una opción natural, aunque deberá demostrar mayor consistencia en la toma de decisiones en el último tercio.En la delantera, el panorama ofrece variantes interesantes. Ante la posible ausencia de Armando González, tanto Ángel Sepúlveda como Ricardo Marín emergen como alternativas viables, pero con características muy distintas. Sepúlveda aporta experiencia, juego de espaldas al arco y fortaleza en el juego aéreo, lo que puede ser útil ante rivales que exigen un estilo más directo. Por su parte, Marín ofrece movilidad constante, presión alta y capacidad para arrastrar marcas, lo que encaja mejor en un esquema dinámico. La reciente decisión de Milito de utilizarlos juntos sugiere la búsqueda de complementariedad y mayor peso ofensivo.En el mediocampo, Diego Campillo aparece como el candidato para suplir a Luis Romo. Su perfil es el de un jugador disciplinado, con buen posicionamiento táctico y capacidad para recuperar balones. Además, cuenta con un recorrido que le permite participar tanto en labores defensivas como en la transición ofensiva. Al ser un elemento formado en casa, entiende la identidad del club, lo que podría facilitar su adaptación en un momento de exigencia. Su versatilidad incluso le permitiría cubrir otras zonas en caso de ajustes durante el partido.En defensa, José Castillo se presenta como una alternativa sólida ante la posible baja de Brian González. Su capacidad para desempeñarse en distintas posiciones defensivas le da un valor añadido, pero ha sido particularmente por la banda izquierda donde ha mostrado su mejor versión. Destaca por su firmeza en la marca, lectura de juego y proyección al ataque, cualidades que le permitirían mantener el equilibrio entre defensa y ofensiva, algo fundamental en el esquema del equipo.Finalmente, en la banda derecha, Miguel Gómez y nuevamente Santiago Sandoval surgen como opciones ante la ausencia de Richard Ledezma. Ambos jugadores aportan dinamismo, creatividad y capacidad de desequilibrio, elementos clave para generar oportunidades en el último tercio del campo. Además, han sido parte del proceso formativo del club, lo que les ha permitido ganarse la confianza del cuerpo técnico. Su reto será asumir la responsabilidad de generar juego y marcar diferencia en momentos clave.*Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsAppOF