La defensa será la clave para Chequia si quiere mantenerse con vida en la Copa del Mundo 2026. Tras la dolorosa derrota por 2-1 ante Corea del Sur en el Estadio Guadalajara, el conjunto europeo ya puso la mira en Sudáfrica, rival al que enfrentará el próximo 18 de junio en Atlanta con la obligación de sumar para no comprometer sus aspiraciones de avanzar a la siguiente ronda.Ladislav Krejci, autor del gol checo en el debut, aseguró que el equipo deberá apoyarse en su principal fortaleza: el orden defensivo. El zaguero reconoció que, ante los sudafricanos, será indispensable minimizar errores y aprovechar cada oportunidad al contragolpe.“Nuestro punto fuerte es la defensa. Intentamos ser muy sólidos atrás y esperar nuestras oportunidades en los contraataques. Desde la defensa debemos iniciar los ataques y, a partir de ahí, podemos conseguir un gol. Lo tuvimos hoy (contra Corea), pero sabemos que para anotar tenemos que jugar perfecto”, señaló.La derrota ante los surcoreanos dejó varias lecciones para los europeos. Krejci admitió que el equipo tardó en entrar al partido y que el nerviosismo terminó pasándoles factura frente a un rival de gran jerarquía.“Cada pequeño error se castiga aquí. Nuestro inicio fue un poco más lento, quizá por algo de nerviosismo. Sabíamos contra quién jugábamos y la enorme calidad que tenían”, explicó.Pese al resultado adverso, Krejci consideró que la experiencia servirá para afrontar de mejor manera los siguientes compromisos del torneo.“Es un gran aprendizaje para nosotros. Creo que sacaremos provecho de esto para los próximos partidos. Espero que aprendamos la lección”, comentó.Otro aspecto que deberá mejorar Chequia es la administración del esfuerzo físico, aunque su siguiente compromiso se disputará en condiciones menos exigentes que las de Guadalajara. La constante persecución del balón ante Corea del Sur provocó un desgaste importante durante el encuentro.“Las fuerzas disminuyen rápidamente cuando corres mucho sin el balón. Queríamos tener más posesión, pero la calidad del rival hizo que muchas veces solo pudiéramos despejar”, reconoció.