El ambiente mundialista ya se respira con intensidad y la tensión de la justa comienza a apoderarse de los protagonistas. Así lo percibe el estratega de la Selección de Chequia, Miroslav Koubek, quien a su llegada a México reconoce esa tensión saludable y el suspenso que va creciendo con el pasar de las horas previas al debut, pero mantiene la calma respaldado por su trayectoria en los banquillos.De cara a su compromiso frente a Corea del Sur, el director técnico dejó en claro que no habrá excusas para su equipo al jugar en la altitud de Guadalajara. Aunque este es un tema recurrente para los equipos que jugarán en México y un factor que, en sus palabras, podría jugar en contra, fue tajante sobre su impacto: "Es algo que gestionaremos, no lo tomaremos demasiado en serio".Por el contrario, el técnico se rindió en elogios hacia el escenario que albergará el encuentro, destacando las condiciones del Estadio Guadalajara. "Es un estadio fabuloso, maravilloso, no cabe esperar menos de un Mundial. Tiene un césped perfecto; el juego será rápido, será más si llueve, y eso favorecerá al futbol".En cuanto al rival en turno, Koubek mostró un profundo respeto por el combinado asiático y, en particular, por su máximo referente. "Son (Heung-min) es un jugador de gran renombre, toda una leyenda en su país. Corea es un equipo que juega muy bien al ataque, esa es la principal amenaza", advirtió. Sin embargo, transmitió total confianza en su plantilla, asegurando que están capacitados para "lidiar con los grandes delanteros coreanos" tras haberse enfrentado ya a figuras de peso en su trayecto hacia esta Copa del Mundo. Por otro lado, la presión no parece ser un factor que le quite el sueño tanto a él como a su equipo, que regresa a una Copa del Mundo después de 20 años. "Llevo tanto tiempo dedicándome a esto que no me siento nervioso", afirmó. Consciente de que todas las selecciones lidian con la exigencia de la justa, asume su rol como uno de los seleccionadores con mayor recorrido en el certamen: "Tengo experiencia, así que nos vamos a enfrentar contra seleccionadores con mucha experiencia. Soy uno de los que más tiene y no puedo esperar a enfrentarlos".Para Koubek, avanzar en la Copa del Mundo dependerá del rigor táctico y el compromiso emocional de su grupo. Fiel a su estilo, reveló la base de su mensaje en el vestidor: "Siempre digo tres cosas que deben ser importantes para mis jugadores: el juego en equipo, la unidad y hacer realidad el sueño de su infancia. Todos tenemos que darlo todo para conseguirlo, pero tenemos que mantener la disciplina, es esencial para nuestra selección", concluyó el entrenador de Chequia.El debut del conjunto europeo en esta Copa del Mundo será este 11 de junio en punto de las 20:00 horas en el Estadio Guadalajara. SV