La hora de la verdad llegó para la Selección Mexicana. Javier Aguirre aseguró que el partido frente a Ecuador, correspondiente a los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo 2026, representa el momento en el que ya no existe margen de error y donde el equipo deberá respaldar con futbol el crecimiento mostrado durante la fase de grupos."Aquí es éxito o fracaso, ya no hay más", sentenció el director técnico del Tricolor al describir la exigencia de una fase de eliminación directa. "Desde que abrazamos esta profesión entendemos que es éxito o fracaso. Solo hay un campeón, los demás fracasaron. Estamos preparados para todo, pero queremos seguir creciendo y mantener intacta la ilusión".Aguirre reveló que una de las mayores fortalezas del equipo es la personalidad de los futbolistas más jóvenes, quienes, dijo, afrontan el Mundial sin complejos."Son chavos que no tienen miedo a nada, no tienen miedo al éxito, no tienen miedo a salir, a probar. Salen al campo... Yo soy más cauto, soy precavido, tengo experiencia, pero no soy nadie para impedirles soñar", expresó el entrenador.El estratega señaló que esa mentalidad ha cambiado el rostro de la Selección Mexicana respecto a otras generaciones."Hoy traigas a quien traigas, del equipo que sea, todos tienen una mentalidad muy fuerte. En 2002 solo tenía a Paco Palencia en el extranjero; hoy tengo 13, 14 o 15 jugadores fuera de México. Eso habla de que vamos caminando hacia adelante y que ya no nos da miedo salir al futbol del extranjero".A nivel personal, Aguirre recordó las eliminaciones mundialistas de 2002 y 2010, experiencias que aseguró marcaron su carrera."Me equivoqué en ambos casos y seguramente me seguiré equivocando porque uno nunca deja de aprender. Lo importante es no equivocarse en lo mismo, eso sería un doble error", afirmó.También rechazó responsabilizar a factores externos por los fracasos anteriores."Las victorias son de los jugadores y las derrotas de los técnicos. Somos los máximos responsables porque tomamos decisiones. Hubo circunstancias que pudieron perjudicarnos, pero después de tanto tiempo sería una justificación absurda".Sobre Ecuador, Aguirre anticipó un encuentro de máxima intensidad."Tenemos que hacer un partido casi perfecto para seguir en la competencia", advirtió. "Es un equipo que te permite jugar muy poco en tu campo, roba mucho el balón, gana muchos mano a mano y ha crecido muchísimo en las últimas décadas".Finalmente, el entrenador destacó el respaldo de la afición mexicana y el peso de disputar el encuentro en casa."Estamos conscientes de que tenemos un país detrás de nosotros y eso nos motiva muchísimo. La afición se ha convertido en nuestro jugador número 12", concluyó Aguirre, convencido de que el Tricolor tiene argumentos para mantenerse con vida en la Copa del Mundo.SV