La Copa del Mundo lentamente se despide de México. Guadalajara ya terminó su participación y Monterrey, con el partido de este lunes entre Países Bajos y Marruecos, cierra el segundo capítulo de su historia en el torneo. Cada ciudad vivió la pasión de distintas formas a lo largo de estas semanas de competencia.En ambas ciudades, como en las otras 14 sedes, estuvo delimitada la "Última Milla", donde desde horas antes ya se podían apreciar a aficionados mexicanos y extranjeros listos para ingresar. En la Perla Tapatía, la mezcla, la "adopción" y la interacción con la afición de otros países se dieron de forma más natural y relajada, siempre aprovechando la oportunidad para festejar con ellos o hacerlos "volar".En la Sultana del Norte también se escuchaban las porras de los visitantes, organizados en grupos de amigos o familiares durante el trayecto hacia el estadio, en la fila de acceso y en los últimos metros antes de las puertas, llamando la atención de los regiomontanos, quienes les pedían fotografías a los marroquíes y neerlandeses.El diseño de cada uno de los imponentes estadios, visibles desde antes de pasar por los primeros filtros, también hizo que las zonas de Fan Experience fueran únicas. En Guadalajara se aprovechó parte del amplio estacionamiento para habilitar las diferentes activaciones y colocar los puestos de comida, donde la gente permanecía antes de los partidos disfrutando de la música del DJ, el mariachi en vivo y parte del folclore jalisciense.Monterrey se encargó de poner el ambiente desde el interior del estadio con la música a todo volumen a través del sonido local, lo que los asistentes disfrutaron en los stands de comida y bebida ubicados en la entrada principal, donde no dudaron en convivir con familiares y amigos mientras disfrutaban de algo refrescante sentados en las mesas o bajo la sombra, antes de tomar sus lugares.Mientras que en la capital jalisciense predominaban las playeras verdes entre los aficionados que no portaban el jersey de alguno de los participantes, en Nuevo León, aunque no faltaron las camisetas del Tri, la gente aprovechó para vestir su playera naranja y hacer que ese color predominara entre la multitud.Los requisitos de la FIFA para el acceso a ambos inmuebles fueron acatados y mejorados con el paso de los encuentros. Guadalajara optimizó las filas de ingreso para los aficionados que llegaban a pie, distribuyéndolas para un mejor control, mientras que en territorio norteño también hubo orden para el cotejo de este lunes, con largas filas delimitadas por vallas metálicas en todos los accesos disponibles y revisiones ágiles a través de los arcos detectores, retirando los objetos no permitidos.La seguridad también fue notoria en Guadalajara y Monterrey, con personal de la Guardia Nacional, el Ejército, la policía local y seguridad privada para mantener la vigilancia constante, así como binomios caninos que recorrían diferentes puntos de sus respectivos recintos.SV