Dentro del futbol mexicano, hemos visto un desfile de propietarios a lo largo de los años. Hay clubes con mayor estabilidad que otros, así como dueños con ideas más claras y un interés genuino en hacer que su equipo mejore y logre trascender dentro de la liga. Sin embargo, los cambios también son, en ocasiones, producto de la falta de atención y del escaso interés de negocio para muchos de los empresarios que han tomado el control de los clubes.En los últimos 15 años, varias franquicias han visto pasar diferentes nombres por la silla de mando, con casos de éxito en ciertos momentos de su gestión. No obstante, en la mayoría de los casos la regularidad no ha sido una constante, razón por la cual los equipos vuelven a convertirse en productos en venta para quien desee invertir, con la esperanza de obtener un retorno, siempre que el amor por el futbol no sea el principal motor.Para fortuna de algunos clubes, existe un fuerte arraigo del escudo con la ciudad en la que juegan, lo que dificulta pensar en una mudanza o en un cambio total de identidad. Otros casos no corren con la misma suerte, y la compra-venta de franquicias se ha convertido en la alternativa para llevar un equipo de primera división a nuevas plazas donde el futbol mexicano pueda resultar atractivo y captar afición.Los rojinegros del Atlas representan el caso más reciente de traspaso de franquicia, con la venta de Grupo Orlegi a José Miguel Bejos. Previamente, el club pasó de ser una asociación civil a manos de Grupo Salinas en 2013, y posteriormente a Grupo Orlegi en 2019, etapa en la que vivieron la mejor época de su historia.En su primera etapa, el equipo consiguió el título de 1951 y disputó la Final del Invierno 1999, aunque también sufrió sus tres descensos históricos. Con Grupo Salinas, el principal objetivo fue evitar el descenso en 2014, y solo lograron clasificar a cuatro liguillas sin superar la primera ronda.Con la llegada de Grupo Orlegi, los títulos llegaron rápidamente: un bicampeonato, el Campeón de Campeones y la creación de la Academia AGA. Sin embargo, la gestión se fue desgastando; la salida de jugadores clave afectó el rendimiento y, desde entonces, solo registran una aparición en cuartos de final.Los Rayos pasaron en 2014 de Televisa a un grupo de empresarios encabezado por Ernesto Tinajero y Guillermo Cantú, quienes aún mantienen la mayoría de las acciones. En 2021, NX Football USA LLC adquirió una participación significativa, con inversión de figuras como Eva Longoria, Justin Verlander y Odell Beckham Jr.; en 2024 se sumaron Ryan Reynolds y Rob McElhenney.Bajo la gestión de Tinajero y Cantú, el equipo ascendió en 2016 y ese mismo año alcanzó la semifinal del Apertura. En 2018 conquistaron la Copa MX y la Supercopa MX, mientras que en 2019 repitieron semifinal. En el Apertura 2020 llegaron al Play-In. Desde la entrada del fondo estadounidense, acumulan tres apariciones en reclasificación y una en cuartos de final.En Querétaro ha existido un constante cambio de dueños en un equipo que no logra consolidarse en la Liga MX. Amado Yáñez, propietario de Oceanografía y envuelto en polémicas, vendió el club en 2014 a Grupo Imagen, encabezado por Olegario Vázquez Aldir. Durante esta etapa se dio la llegada de Ronaldinho, la Final del Clausura 2015 —perdida ante Santos—, además de la Copa MX 2016 y la posterior Supercopa MX.Durante la pandemia de COVID-19, el equipo pasó de Grupo Imagen a Grupo Caliente, de la familia Hank, con quienes apenas alcanzaron una reclasificación. En julio de 2025 se confirmó la venta al empresario estadounidense Mark Spiegel, con el objetivo de evitar la multipropiedad.Grupo Modelo, tras más de dos décadas al frente de Santos Laguna y cuatro títulos de liga, vendió el club en 2013 a Grupo Orlegi, incluyendo el complejo TSM y el Estadio Corona.Aunque el inicio fue exitoso, con dos títulos de liga, un Campeón de Campeones y una Copa MX, el equipo no ha aparecido en fases finales en los últimos tres años. Actualmente, bajo la dirección de Alejandro Irarragorri Kalb, atraviesan un momento complicado, ubicándose en el fondo de la tabla general y de cocientes.En 2013, Ricardo Henaine cedió el control del Puebla a la familia López Chargoy, que ya contaba con participación minoritaria. En esa etapa, el club conquistó una Copa MX y una Supercopa MX, sus mayores logros recientes.Desde 2017, la gestión está oficialmente a nombre de Manuel Jiménez, pese a los rumores sobre la influencia de Grupo Salinas. La Liga MX lo reconoce como el único propietario. Deportivamente, el equipo ha alcanzado dos cuartos de final y fue habitual en el Play-In, aunque en torneos recientes ha sido sancionado por bajo rendimiento y ha enfrentado disputas legales con Henaine por la marca del club.El Atlético de San Luis, en su estructura actual, surge tras la compra mayoritaria del Atlético de Madrid en 2017, luego de negociar con la familia Payán, que previamente había adquirido la franquicia de Veracruz en el Ascenso MX.El respaldo del club español fue clave para el bicampeonato en la temporada 2018-2019 y el ascenso directo. Posteriormente, han tenido participaciones en repechaje, destacando la semifinal ante América en el Apertura 2023 y frente a Monterrey un año después. Sin embargo, no han vuelto a instancias decisivas. Recientemente, la adquisición del Atlético de Madrid por parte de Apollo Global Management impacta indirectamente al club potosino.Mazatlán FC no adquirió directamente una franquicia. En 2020, Grupo Salinas trasladó a Monarcas Morelia a la Perla del Pacífico, cambiando por completo su identidad.El equipo no logró consolidarse ni deportiva ni socialmente, con apenas dos participaciones en Play-In como sus mejores resultados. Además, ha sido recurrente en sanciones por la tabla de cocientes. Recientemente, Emilio Escalante adquirió la franquicia, lo que abriría la puerta al regreso del Atlante a la primera división.En 2019, Alejandra de la Vega llevó a los Bravos de Juárez a la Liga MX al adquirir la franquicia de Lobos BUAP. El equipo fue trasladado de Puebla a Chihuahua, consolidando su presencia en el máximo circuito.Al club le ha costado ganar protagonismo. Su primera participación en fase final llegó recientemente, alcanzando los cuartos de final tras haber clasificado previamente al Play-In en dos ocasiones.Tras el Clausura 2013, el futbol mexicano vivió una reconfiguración caótica. Hubo equipos que evitaron el descenso mediante compras, otros que desaparecieron y varios movimientos que generaron confusión entre los aficionados.Querétaro, que había descendido, compró a Jaguares de Chiapas para mantenerse en primera. A su vez, Jaguares adquirió a San Luis para subsistir. Posteriormente, la directiva potosina pagó por la plaza de Veracruz, dando origen al actual Atlético de San Luis. Por su parte, Fidel Kuri compró a La Piedad, que recién había ascendido, para reactivar a los Tiburones Rojos.SV