La Comisión de Árbitros ha oficializado a los hombres de negro que impartirán justicia en los duelos de ida de las semifinales. En un giro que busca equilibrar la experiencia con la frescura, las designaciones han colocado a Maximiliano Quintero Hernández en el ojo del huracán tapatío y a Luis Enrique Santander en la "Bella Airosa", generando de inmediato un intenso debate en el entorno futbolístico nacional.Para el esperado encuentro entre Cruz Azul y Chivas del miércoles a las 20:00 horas, la responsabilidad recaerá en Maximiliano Quintero. La elección de un perfil con menor recorrido en fases finales para un duelo de esta magnitud es una apuesta arriesgada de la Comisión. Quintero tendrá el reto de gestionar la intensidad de dos equipos que llegan en su mejor momento físico. En el Estadio Azteca, el joven silbante deberá demostrar que su manejo de tarjetas y su criterio para el uso del VAR están a la altura de la exigencia que imponen las plantillas de La Máquina y el Rebaño.Por otro lado, el choque entre Pachuca y Pumas el jueves a las 19:00 horas, contará con el colmillo de Luis Enrique Santander. El experimentado árbitro regresa a una instancia definitiva bajo una presión mediática asfixiante. Santander, cuya trayectoria ha estado marcada por decisiones que dividen opiniones, será el encargado de controlar un partido que promete ser de ida y vuelta constante. La designación de Santander para el duelo en el Estadio Hidalgo parece ser una medida de "blindaje" mediante la veteranía, mientras que lo de Quintero en la capital suena a una graduación forzada. En una liguilla donde el error se paga con la eliminación, la tecnología no será suficiente si el criterio humano flaquea. El miércoles y jueves, todas las miradas estarán puestas en ellos: los árbitros deberán asegurar que la nota principal se escriba con goles y no con errores de apreciación.SV