Después de dos años, cuatro meses y siete días, el Estadio Azteca abrió sus puertas y recibió el partido de la Selección Mexicana contra Portugal. Nadie quiso perderse este gran evento, ni siquiera el presidente de la FIFA.Minutos antes de que comience el amistoso entre México y Portugal, Gianni Infantino se robó los reflectores al bajar al campo de juego del “Coloso de Santa Úrsula” junto al propietario del América, Emilio Azcárraga Jean.Infantino y Azcárraga, posaron junto a una leyenda del futbol mexicano como Manuel Negrete, autor de uno de los goles más icónicos de la historia de la Copa del Mundo, justamente en el estadio Azteca.Mencionó que estar en México es algo especial porque de alguna manera en el país se inventó el futbol, cuando los Aztecas jugaban el juego de la pelota hace tres mil años.Previo a su arribo al mítico estadio, la inauguración de la exposición “Álbum Épico” en el Museo Yancuic de Iztapalapa sirvió como punta de lanza para la reapertura, donde estuvo presente Infantino con la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, en Iztapalapa. Infantino recordó que el futbol reparte alegría a millones de aficionados en todo el mundo y México es un país muy vinculado a la felicidad a partir del balompié.