Eugenio Suárez fue uno de los peloteros más destacados para Venezuela durante las rondas decisivas del Clásico Mundial de Beisbol 2026. Contra Italia en semifinales, bateó el jonrón que metió a su equipo al juego tras tener una desventaja de dos carreras; mientras que, frente a Estados Unidos, conectó el doblete remolcador con el que la Vinotinto selló el triunfo histórico para coronarse por primera vez en su historia.Sin embargo, para él, la clave para que Venezuela consiguiera un título inédito de la competencia estuvo en la unión que existe entre todo el roster, ya que no sólo son un equipo, sino que son una familia y su principal motivación es representar a un país que ha sufrido históricamente."La clave fue la unión. Estamos juntos todo el tiempo. No somos solo compañeros, somos familia. Este equipo es increíble. Es por eso que jugamos con pasión, con amor porque sentimos la alegría. Sentimos a nuestro país enfrente de nosotros y hoy estamos celebrando con millones de personas allá afuera que les duele nuestro país. Es por eso que esto nos permite, como jugadores, como personas, como seres humanos, y como venezolanos, ser campeones".Destacó la labor del manejador, Omar López, quien desde el inicio del certamen tuvo complicaciones al no contar con varios jugadores estrella a los que les negaron el permiso de participar. Además, enalteció la fuerza mental y física del equipo y agradeció a Dios por permitirles alzar el trofeo."Dios ha sido muy bueno, lo he dicho toda mi vida. Como equipo nunca nos rendimos. Enfrentamos a muy buenos países, pero nosotros nunca nos dimos por vencidos y dimos lo mejor de nosotros en el terreno. Tratamos de ganar juegos haciendo las pequeñas cosas".“Omar López es un caballete, hizo un tremendo trabajo después de tantas cosas que hemos pasado. Pero vuelvo y repito, Dios ha sido bueno. Qué bueno que nosotros pudimos y tenemos la dicha de darle esa felicidad a toda la afición que nos apoyó porque también se lo merecen”, finalizó el jugador.SV