El deporte mexicano viste de luto tras confirmarse el fallecimiento de Alejandro Burillo Azcárraga este jueves. La noticia fue difundida inicialmente por allegados y el periodista Fernando Schwartz, quien recordó al "Güero" como un guía fundamental en la historia de la televisión y el balompié nacional. A los 74 años, Burillo deja un vacío en una industria que ayudó a profesionalizar con una visión que siempre fue un paso adelante de su tiempo.Como dueño del Atlante, Burillo rompió esquemas al trasladar al equipo a Cancún en 2007, logrando un título de liga inmediato y demostrando que el futbol podía florecer en plazas no tradicionales. Su influencia no se limitó a los escritorios de pantalón largo; fue el responsable de que México vistiera con orgullo la emblemática marca Aba Sport, cuyo diseño de la "Piedra del Sol" en Francia 98 sigue siendo considerado uno de los uniformes más bellos en la historia de los mundiales.Su legado más tangible, sin embargo, se encuentra en el sur de la Ciudad de México. El Centro de Alto Rendimiento (CAR) es obra de su empeño por dotar a los futbolistas nacionales de herramientas científicas y técnicas a la altura de las potencias mundiales. Alejandro Burillo no solo fue un empresario; fue un estratega que entendió que para ganar en la cancha, primero había que estructurar la victoria desde la institución. Hoy, el futbol mexicano despide a quien fuera, quizás, su último gran ideólogo.SV