Durante la madrugada de este 8 de abril, Melchor Peredo García perdió la vida a los 99 años de edad en la ciudad de Xalapa, en donde residía.Su compañera de vida, Lourdes Hernández Quiñones, informó de la muerte del artista nacido en la capital del país y lo despidió con un breve pero emotivo mensaje."Melchor Peredo, mi compañero de vida, acaba de fallecer. Muralista, antes que pintor, artista de mirada creativa. Hoy vuela alto, ya en un cielo infinito de luz y color", expresó durante la madrugada de este miércoles.Peredo fue considerado uno de los últimos íconos del movimiento artístico iniciado en México a principios del siglo XX, creado por un grupo de intelectuales pintores después de la Revolución Mexicana.Alumno de los artistas José Clemente Orozco, Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros, el muralista diseñó y dejó obras en Estados Unidos, Canadá, Francia y México, donde imprimió siempre una visión nacionalista, humanista y democrática."Mi pintura es continuidad del muralismo mexicano en sus características nacionalistas, pero también humanistas, democráticas y, si se quiere, socialistas, aunque el socialismo sea solamente un elemento del corazón", describió en febrero del 2018 en una entrevista concedida a EFE.Era habitual verlo caminar por las calles de la pequeña ciudad de Xalapa (una urbe de poco más de 500 mil habitantes) con su cabello blanco y su rostro marchito por la edad, siempre alegre y jovial.Un experto de la pintura al fresco, realizada -en muchas ocasiones- con una caña de bambú de más de 10 metros o trepado en un andamio en las alturas, Peredo creó en 2018 seis murales portátiles, donde plasmó el "fenómeno histórico y sociológico" que representó el arribo de los españoles a América.En esas obras no sólo humanizó a los personajes del pasaje ocurrido hace 500 años, sino que reivindicó a los principales protagonistas: Hernán Cortés, La Malinche y Moctezuma."La humanidad es una sola y eso es lo importante; todos somos parte de ella y, al final de cuentas, es un proceso formativo", expresó el artista en esa ocasión.En sus pinceladas dejó atrás la figura de un Hernán Cortés decrépito dibujado durante décadas por artistas posrevolucionarios mexicanos; acabó con el mito de un salvaje emperador indígena Moctezuma visto así desde la vieja Europa; y enalteció la figura de la mujer indígena en La Malinche, considerada como traidora a la causa.En su paso artístico, se evocan al menos 25 murales de su autoría, entre ellos seis en la Universidad de París XII, Francia; en el Centro de estudiantes Hendrix, Clemson University Clemson, Carolina del Sur; y cuatro paneles en Harton Theatre, Southern Arkansas University, Magnolia, en Estados Unidos.A sus 99 años, aún seguía dando batallas: en enero se inconformó porque las autoridades fiscales mexicanas pretendían cobrarle un adeudo de 32 mil pesos con murales de más de 200 mil.-¿El muralismo en México ha muerto o está en vías de extinción?, se le pregunto en aquel 2018.-Mientras no esté muerto yo, no está muerto el muralismo, dijo.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de Whatsapp * * *OB